Etiqueta: narrativa

  • Reseña: Stoner – John Williams

    Reseña: Stoner – John Williams

    En su cuadragésimo tercer año de vida, William Stoner aprendió lo que otros antes que él habían aprendido: que la persona que uno ama al principio no es la persona que uno ama al final, y que el amor no es un fin sino un proceso a través del cual una persona intenta conocer a otra

    Es casi seguro mi novela de 2026.

    Existen libros que después de terminados dejan un flotando en el aire la emoción que despertó su lectura. Si tuviera que describir el sabor de Stoner me costaría definirlo. Diría que, sobre todo, es una novela que habla de la vida. Y la vida, es, en esencia, esperanza y melancolía; sueños y recuerdos.

    Los primeros nos proyectan hacia el futuro mientras que los segundos nos sujetan al pasado. Vivimos suspendidos entre ambos, tratando de alcanzar aquello que todavía no existe mientras aprendemos a convivir con la certeza de aquello que ya no puede volver.

    William Stoner nace en una familia pobre de agricultores del medio oeste que sobreviven a duras penas. En un intento por mejorar sus vidas y tras mucho esfuerzo, sus padres consiguen enviarle a estudiar ingeniería agrícola a la Universidad de Missouri. Allí Stoner conocerá su primer y probablemente gran amor: la literatura inglesa y su vida tomará un rumbo distinto al que parecía llevar escrito desde el principio.

    Lo verdaderamente bello de la novela es que su único propósito parece ser contarnos la vida de alguien que nunca buscó ser excepcional. No es un héroe ni destaca por ser alguien diferente al resto. Es, en su más profunda esencia, un hombre como otro cualquiera y es precisamente en esa absoluta normalidad donde la novela se convierte en extraordinaria.

    Está, además, fabulosamente escrita. De tal manera que, aún con un narrador en tercera persona, el vínculo con el protagonista es total. John Williams construye una historia capaz de introducirte en el interior del personaje hasta el punto de sentirte tan unido a él que después de terminar todavía te resuena su voz.

    Una novela que te habla a través de la vida de un desconocido de tus propios miedos y de tus anhelos. De las preguntas que la vida responde y de las que deja sin contestar. Es un canto a la normalidad. En tiempos donde solo sirve lo diferente, Stoner se encarga de mostrar que esos miedos y esos anhelos no son solo tuyos, nos pertenecen a todos por igual.

    Nota: 9/10

  • Reseña: Herederos del Tiempo – Adrian Tchaikovsky

    Reseña: Herederos del Tiempo – Adrian Tchaikovsky

    Herederos del Tiempo es la novela que me ha hecho reconciliarme con la ciencia ficción como género literario.

    Echaba de menos esas obras en las que el autor es capaz de conectarme con la historia y sus personajes tanto emocional como intelectualmente.

    Esa habilidad para construir un vínculo con el lector que muy pocos escritores tienen, pero que una vez alcanzado, te sumerge hasta que pierdes la noción del tiempo.

    El tiempo y el espacio

    Herederos del Tiempo, de Adrian Tchaikovsky, va mucho de perder la noción del tiempo.

    Porque la obra abarca un periodo inconmensurable para el lector y, a pesar de ello, consigue que no pierdas ni por un instante el interés por saber más acerca de lo que está por suceder.

    También porque usa magistralmente la temporalidad para estructurar un relato que interconecta tiempos y lugares distantes haciéndolos accesibles para la mente de quien llega a sus páginas.

    Dos historias entrelazadas con la batalla por la supervivencia como telón de fondo. Lo que nos empuja, como seres humanos, a seguir siempre mirando hacia adelante. Lo que nos mueve a seguir luchando con la intención, no ya de sobrevivir como individuos, sino de perdurar como especie.

    Originalidad en la historia y su concepción

    Si algo he de destacar de la obra de Tchaikovsky es su marcada originalidad. Desde Asimov, no recuerdo un autor capaz de jugar con tantos elementos comunes a las historias prototípicas de ciencia ficción que, a su vez, introduzca tantos elementos novedosos.

    Lo maravilloso de su estructura es que nada desencaja, todo tiene una explicación plausible y el relato se desarrolla sobre las férreas vías de una realidad futura creíble.

    Soy muy fan de la ciencia ficción capaz de equilibrar las justas dosis de ciencia para que la ficción no termine desbocándose.

    Herederos del Tiempo aporta una receta de medidos ingredientes que deja un sabor en el lector de inconfundible valor: al acabarla sientes que has satisfecho tus ansias por conocer una historia asombrosa y, al mismo tiempo, comienzas a notar la melancolía por decirle adiós a quienes te acompañaron en esta epopeya de magnitudes majestuosas.

    Gigantes

    Hay una cita recurrente a lo largo de toda la novela, de origen antiguo y muchas veces discutido, que presenta a los seres humanos como enanos subidos a hombros de gigantes, en referencia a todos aquellos que sumaron para permitirnos llegar a ver más lejos.

    Quizá ahí radica la belleza de una historia que tiene mucho de alzarse sobre los hombros de gigantes. De llegar más alto para poder mirar, aunque sea brevemente, más lejos de lo que nadie ha alcanzado a ver antes.

    Nota: 9/10

  • Reseña: El dragón de hielo – George RR Martin

    Reseña: El dragón de hielo – George RR Martin

    Después de haber leído algunas obras alejadas de Canción de Hielo y Fuego, del archiconocido escritor George R.R. Martin, me aventuré a descubrirlo en un género totalmente desconocido: el de los cuentos infantiles.

    El dragón de hielo es una aproximación, porque no lo considero plenamente, a la literatura infantil en la que Martin trata de jugar con sus virtudes literarias rebajando el nivel de complejidad de la obra.

    Adara, una jovencita nacida en un frío invierno, protagoniza esta tierna historia en la que el famoso autor tira de repertorio conocido: dragones, guerras, caballeros, fuego y hielo. Sin embargo, a pesar de su intento por endulzar el relato para acercarlo a un público más joven, no llega a completar con éxito su empresa y algunos pasajes se tornan relativamente complejos para considerarlos puramente un cuento infantil.

    Además, la propia historia adolece de cierta falta de esa inocencia que caracteriza a los relatos para los más pequeños.

    Se trata, por tanto, de una novela corta más que un cuento infantil, tal vez a medio camino sin llegar a ser un relato juvenil pero, sin embargo, sin alcanzar las características que lo conviertan en una historia para contar a los más pequeños.

    Tal vez, salvando las grande distancias, se me antoja que esa situación ambigua en el contínuo de las edades a la que el libro puede resultar accesible, se asemejaría a “El Hobbit” de Tolkien: un libro que no es una novela adulta, no es un cuento infantil, pero que tampoco llega a tener todos los ingredientes para ser un relato juvenil.

    Sea como sea, se trata de una lectura amena, divertida, tierna en algunos momentos y, esto sí que es cierto, con momentos emotivos suficientes como para, tras una breve adaptación, ser una delicia para los más pequeños de la casa.

    Nota: 6/10

  • El despertar

    El despertar

    Debería existir una palabra para denominar ese breve período que sigue al despertar, cuando la mente está llena de la nada cálida y rosada. Uno permanece allí, acostado, libre de todo pensamiento, salvo por la creciente sospecha de que hacia uno se dirigen, como un guantazo recibido en plena noche en un callejón, todos los recuerdos de los que uno preferiría prescindir, y que se reducen al hecho de que el único factor mitigante de nuestro horrible futuro es la certeza de que será brevísimo.

    Mort, Terry Pratchett

  • Reseña: Palmeras en la nieve.

    Reseña: Palmeras en la nieve.

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    Hay veces que un libro es capaz de sumergirte tan profundamente en él que cuando lo terminas sientes como si despertaras de un profundo sueño.

    Palmeras en la nieve, de Luz Gabás, es de esos libros. Ambientado a caballo entre mediados del siglo XX y la actualidad, nos narra la historia de algunos de los colonos españoles que marcharon hacia la isla de Fernando Poo (actualmente conocida como Bioko) en la lejana y exótica Guinea Ecuatorial en busca de fortuna con la exportación del cacao.

    Muy lejos quedan para gente de mi edad los ecos de la España colonial y, pese a ello, Gabás es capaz de mostrarnos la frondosidad de la selva guineana con una vivacidad y claridad que hace que casi sientas el opresivo calor en tu pecho conforme vas leyendo. Y con cada gota de sudor revives la dureza de la vida lejos de la tierra natal, la dificultad de la convivencia entre culturas, la crueldad del racismo, de la intolerancia, del miedo a lo diferente.

    Entre tanto, nos teje una preciosa historia de amor, desamor, violencia, respeto y recuerdo entre los convulsos años en los que Guinea Ecuatorial consiguió la independencia. Una historia que llega despacio, como sin querer, presentándose entre velados recuerdos e historias inconexas, pero que conforme va cogiendo forma se te agarra de tal forma que sus personajes los haces tuyos, terminan siendo conocidos, amigos.

    Una increíble forma de conocer mucho más y desde muchas más miradas lo que allí sucedió, cómo se comportó España con ellos, cómo se comportaron ellos con España.

    Y con ello intentar alcanzar un punto más de comprensión en este tipo de conflictos y, sobretodo, no olvidar: ni a los que fueron y volvieron, ni a los que se quedaron.

    Recomendadísimo.

    #escuchando: Passenger – Let her go.