Viendo el último post de moviendoelmundo.com me he decidido a colgar algunas de las fotos que he ido haciendo.
Aquí tenéis algunas:
Viendo el último post de moviendoelmundo.com me he decidido a colgar algunas de las fotos que he ido haciendo.
Aquí tenéis algunas:
Llevo unos cuantos días de constantes cambios y sobretodo de un montón de nuevos proyectos interesantes a la vista. Quizás esto último sea la razón por la que he dejado un poco aparcada mi tarea pseudoperiodística en este blog.
De todas formas, con la llegada de estos nuevos retos, seguramente la actividad aumentará notablemente.
Os dejo, para que luego no digáis, con un estupendo cortometraje que merece la pena ser visto con calma y que nos habla de otras formas de comunicarse en la vida:
Estos últimos días he sufrido una especie de torrente contínuo de situaciones tanto en el terreno laboral como en el personal que me han apartado sensiblemente de mi labor pseudoperiodística en este rinconcito de la red.
Una vez que toda esta tormenta ha amainado levemente y puedo permitirme levantar mínimamente la cabeza, me dispongo a retomar mi faena blogueril de la mejor manera posible.
Estén atentos a sus pantallas. 🙂
Parece, a finales de junio, como si el verano que está por empezar fuera casi eterno. Dos largos meses, con sus 31 días ambos, nos dan la bienvenida con el olor a playa, piscina, amigos y alguna que otra buena fiesta.
El problema viene cuando de repente y prácticamente sin darte cuenta te sorprende el calendario con el 29 de julio.
Te embarga una extraña sensación de miedo.
Todavía falta mucho para el final del Verano pero la semilla está plantada. Comienzas a ser consciente de que tarde o temprano (más temprano que tarde por desgracia) terminará llegando septiembre y con él los exámenes, la vuelta al cole, al curro, los nuevos proyectos, los coleccionables, el final de las tardes largas…
Y es justo ahora cuando tomas la decisión de aprovechar lo que resta de verano para que así, cuando todo termine, tengas el buen sabor de boca de haber exprimido al máximo cada uno de los días del verano.
Después de unos cuantos días de retiro espiritual, ha llegado el momento de volver a la marcha cotidiana de este sencillo espacio.
He estado esperando a volver por diversas razones, aunque las más importantes son dos. Una, que el pasado 7 de Mayo el blog cumplía su primer año y era mi intención celebrarlo (aunque lo hice de otro modo @^,^@) publicando un post especial.
Por otro lado, quería primero pegarle una buena limpieza al portatil para empezar con todo recién instalado.
El problema ha sido que se han conjugado dos de mis peores enemigos: la falta de tiempo y la falta de ganas.
Sin embargo, anoche decidí, sin previo aviso, que había llegado el momento de abandonar Windows Vista y todos sus problemas y volver a Windows XP y Linux. ¡ Quién me mandaría !
Esta esa la historia de la sin razón de los Sistemas Operativos.
Domingo 18 de Mayo. 20:50. Se consuma el descenso del Zaragoza, el Real Madrid – Levante está por empezar. Nadal es el Dios de la tierra batida. Llevo una tarde de esas de perreo total por culpa del tiempo que no invita a hacer nada. Decido, sin pensarlo mucho, que me voy a cargar a Vista y voy a volver a mi viejo XP.
21.40. Preparo 2 CD’s vírgenes y me grabo el Windows XP UE Colossus. Una versión con los drivers SATA actualizados y con la instalación desatendida (se auto-instala). Mientras se graban me hecho un par de partidas al juego de coches mágico.
22.50. Reinicio y procedo a instalar. Error. No detecta el Disco Duro. ¿WTF?
23.30 Vuelvo a Vista, consulto en los foros sin obtener demasiadas respuestas. Opto por descargarme una versión con el Service Pack 3 (última actualización de Micro$oft) y que, según dice, tiene los últimos drivers SATA. De paso, cae otra partidita al susodicho juego y me preparo para dormir.
Lunes 19 de Mayo. 00.40 Después de un buen rato consigo descargarme todos los archivos y grabarlos en un CD. Volvamos a intentarlo.
01:15. ¡Bien! Detecta sin problemas el Disco Duro y procede a realizarse la instalación.
Como ya es tarde, decido dejarlo instalándose y a la mañana siguiente tenerlo ya todo listo.
Lo que jamás podría imaginar es la sorpresa que este precios portátil me tenía reservada por la mañana.
Continuará…
Bueno, hago un breve inciso en mi retiro sabático del blog (prometo volver) para, como debe ser, felicitar a la fuente de todas mis dichas y desdichas familiares 🙂
Mi señor hermano. Que se acerca ‘peligrosamente’ a la cifra mágica de la veintena.
Vuelvo a estar por aquí con la mirada fija en los exámenes de Abril, pero no está de más abrir un pequeño paréntesis. A veces los mejores regalos no te los hacen personas, sino que la propia naturaleza, en su expresión, consigue alegrarte el corazón de un modo maravilloso.
El sábado pasado, así fue como me levanté de la siesta.
