Etiqueta: Personal

  • Waybackmachine o La máquina de la vergüenza

    Waybackmachine o La máquina de la vergüenza

    blog_wayback

    Existe en la red de redes una estupenda aplicación online denominada «TheWayBackMachine» que basándose en un extensísimo archivo de webs almacenadas por Internet Machine nos permite mostrar información almacenada de páginas de hace ya unos cuantos años.

    http://archive.org/web/web.php

     

    Y todo esto viene porque rebuscando entre sus archivos he encontrado escritos míos de hace ya casi 9 años y es bastante sorprendente leer lo que podía escribir con 20 años.

    Sorprendente porque no difiere mucho de lo que escribo ahora con 28.

    ¿Era un visionario entonces o no he avanzado nada en 8 años? 

    Por eso me parece interesante llevar un diario, ya sea digital o artesanal, donde volcar lo que uno piensa, lo que a uno le preocupa o lo que uno tiene como objetivos en la vida. Se trata de una herramienta poderosa para descubrir la evolución personal y poder analizarla.

    ¿Y vosotros, os atrevéis a usar esta Máquina de la Vergüenza?

  • Chasing the sun

    Until forever comes you will find us chasing the sun!

    Y seguimos buscando al sol.

    En la vida me he encontrado gente de mil y una formas de ser pero todos comparten algo: un objetivo vital.

    La diferencia, quizá, resida en lo realista de ese objetivo y lo realista que sea esa persona. Las hay, las que al final terminan siendo felices, que son conscientes de dónde están y a qué pueden aspirar y adaptan sus objetivos a esa realidad. Al final, tarde o temprano, consiguen su meta. En el camino, sin embargo, es posible que hayan sido excesivamente conservadores, que se hayan quedado cortos en la visión y terminen con el sabor agridulce que da la sensación de haberse conformado.

    Por otro lado, aunque menos, existen las personas que apuntan tan alto como la imaginación les permite. Sin importarles si aquello que buscan es realizable o persiguen un imposible. Estos son los que pueden terminar devorándose a sí mismos en un constante intento de seguir queriendo más.

    ¿Cuál es la mejor opción? Creo que como en todo el equilibrio. El punto medio entre no dejar de apuntar alto y apuntar a un sitio que podamos llegar algún día.

    Como bien reza la cita: «Apunta a la luna, si fallas terminarás llegando a las estrellas«; lo importante son dos cosas: apuntar a la luna y saber disfrutar si se termina llegando a las estrellas.

    Pero no es una tarea fácil y siempre tendremos la sensación de que, o bien nos hemos quedado cortos en el tiro o bien nos hemos pasado toda la vida persiguiendo al sol. 

    #Music: The Wanted – Chasing the sun.

  • Susto

    Todo sucede rápido, tan sumamente rápido que el cerebro tiene poca capacidad de reacción.

    Y aún así reacciona. Trata de usar todos sus conocimientos y su inconsciente mecanismo de supervivencia para protegerte, para sacarte de esa situación.

    Ocurre en décimas de segundo. Pero existe una de esas décimas en las que el cerebro saca una terrible conclusión: no va a ser capaz de hacer más.

    Y así deja de analizar posibilidades y se prepara para reducir al máximo el daño.

    Los seres humanos somos así en todos los aspectos de la vida. Cuando vemos que la situación nos supera, cuando entendemos que no está en nuestra mano el poder hacer nada más, surge en nosotros el mecanismo innato que trata de reducir al máximo el impacto de aquello que nos pueda herir.

    Felizmente, en este caso, todo quedó en un bendito susto.

  • Desconexión

    Creo que de vez en cuando es bueno y saludable parar un momento, desenchufar el cable de alimentación e hincharte los pulmones de aire puro.

    Así que durante las próximas 48 horas es exactamente eso a lo que me voy a dedicar: respirar el limpio aire de las alejadas montañas de una sierra perdida, pasar las horas entre risas, lectura, pachangas de fútbol, fiestas patronales y vete-tu-a-saber-qué.

    Sumergirme en un lugar apartado en plena naturaleza, más propio de La Comarca de Tolkien que de cualquier otra cosa y terminar de cargar las pilas para lo que está por venir, que no es poco.

    Hasta el domingo!

  • Nuevos, algunos, propósitos para 2012

    Hace poco menos de un año escribía esta entrada hablando de los propósitos que tenía para este año 2011 que está muy cerca de acabarse.

    Es algo curioso porque en esos momentos no podía ni llegar a imaginar lo que este 2011 iba a transformar mi vida y por ende, mis propósitos.

    Haciendo un resumen muy breve de este 2011, éste ha sido el año del cambio: cambié de trabajo dejando muy buenos recuerdos en mi anterior empresa para embarcarme en la aventura de trabajar para uno de los mayores organismos internacionales: Naciones Unidas. Y prácticamente al mismo tiempo daba el paso de emanciparme y comenzar una nueva vida al lado de Sheila.

    Han sido dos cambios trascendentales e imprevistos que han cambiado notablemente mi vida y mi forma de afrontar el futuro.

    Así casi sin quererlo mis propósitos cambiaron, se transformaron y algunos llegaron a verse cumplidos sin ni tan siquiera haberlos planificado.

    Pero aún así, aquí van los propósitos para este 2012.

    1. Ser todavía más puntual. He logrado mejorar, no sin gran esfuerzo, mi presencia en las citas. Creo que es algo que se me está pegando de la convivencia.

    2. Seguir con el ejercicio y la buena alimentación. Hay a la vista planes de paddle, futbito, frontón y quiero seguir corriendo de vez en cuando. De lo de la alimentación, poco a poco.

    3. Leer mucho. No quiero poner un número. Desde que tengo mi flamante Kindle, la lectura se ha convertido en un placer todavía mayor. Este 2012 seguramente va a suponer un cambio en la forma y cantidad de lecturas.

    4. Sacarme el CCNP. Es una cuestión de mejorar técnicamente. Indispensable.

    5. Que iWalá! se convierta en una realidad. Creo que con la llegada de 2012, iWalá! va a sufrir una transformación completa de imagen y de fondo.

    6. Improve my english. Este año he mejorado mi inglés, pero todavía tengo mucho margen de mejora.

    7. Mi vida Zen. Creo que la mejor forma de vivir la vida es sabiendo disfrutar de cada instante, saborearlo. La filosofía Zen es probablemente la que mejor se adapta a la armonía interior que quiero alcanzar.

    8. Viajar. 2011, con tanto cambio, ha sido un año en el que me ha sido imposible viajar. Pero 2012 puede ser un gran año de viajes. Todo está por ver.

    9. Organízate con eficacia. Es el título de uno (por no decir el más famoso) de los más importantes libros de productividad personal. Dos palabras en el título fundamentales: organización y eficacia, en todos los aspectos de la vida: profesional, personal, etc.

    10. Seguir aprendiendo. Cada año siento que me quedan más cosas por aprender de la gente que me rodea. Cada año abro más mi mente para empaparme de todo.

    11. Seguir queriendo. El cariño ha sido, sin lugar a dudas, el combustible que ha movido este 2011 hasta el punto en el que se encuentra. De todos, de mi familia, de mis amigos, de mi pareja. 2012 seguirá necesitando de esa gasolina.

    12. Acabar proyectos. Tengo mil y una ideas en la cabeza, muchas se quedarán ahí, pero quiero que otras se hagan realidad. El tesón y la perseverancia deben ser mis compañeros de viaje.

    Estos son mis propósitos, algunos se cumplirán, otros seguramente no, pero la clave estará en no dejar nunca de intentarlo.

    ¡Feliz 2012!

     

  • How to face the tiredness

    During these days when I’ve been trying to improve my productivity by applying Kaizen on my daily life, I’ve had to face one new enemy with which I had never thought: the tiredness.

    I realized that is hard to find the motivation and the strength to start an activity but it is even more difficult if you are tired.

    The best solution to this is, obviously, take some rest. But, what if you couldn’t take it?

    In those cases you must focus on the final image.

    The final image is a picture of you in the future succeeding your goals. Imagine, for a moment, that you are accomplishing whatever you wanted when you started this journey of productivity. With that picture on your mind, it will be easier to find the strength and the desire to start your duty.

    Remember: focus on your future and think in a picture of you succeeding.

  • Applying Kaizen to my life

    A few days ago I talked about Kaizen as a system to implement an improvement process in our ordinary life.

    I want you to be partakers of the process of implementation.

    Final goal is to gather information and experiences about the process and how difficult it could be.

    So, from now on, I’m going to try to implement Kaizen in my life. Step by step. Only one step at time. And I’m telling you how is it working (or not) and whatever I think about it.

  • Vientos de cambio

    William Shakespeare dijo, «En las cosas humanas hay una marea que si se toma a tiempo conduce a la fortuna; para quien la deja pasar, el viaje de la vida se pierde en bajíos y desdichas.»

    Siempre he visto la vida como una suma de ciclos, como páginas de un libro interminable que vas escribiendo sin darte cuenta que tienes cerca el final de la hoja. Y de repente sucede, te quedas sin espacio, se culmina un capitulo, se cierra una etapa y un nuevo espacio en blanco se presenta ante ti con la desnudez propia de un nacimiento.

    Creo que los cambios se producen como resorte para mejorar, para alcanzar cada vez objetivos mayores, ya sea el crecimiento personal, profesional o de cualquier otro tipo.

    Durante los últimos meses he tratado de ir recogiendo en mi mente las palabras justas para poder terminar una hoja de mi vida, sabiendo que llegaría este momento, el instante en que un nuevo capítulo por escribir aparecería ante mí.

    ¿Y ahora?

    Puedo sentir esa mezcla de ilusión y miedo a partes iguales, ese olor a libros nuevos y libretas por estrenar y con él, esa sensación de incertidumbre por algo que desconozco.

    Pero igual que otras veces, escribiré, y escribiré, y escribiré.

    Y todas esas palabras serán en realidad pequeñas gotas de esa marea que un día decidí tomar.

  • Canciones con «algo»

    No sé si os suele pasar a vosotros, pero para mí la música siempre ha supuesto un ingrediente fundamental en mi día a día. En cada momento de mi vida, ya haya sido bueno o malo, ha habido una canción.

    Y con el tiempo, al volver a escucharlas, rememoro esos sentimientos.

    Sucede también, que cuando escuchas determinadas canciones la primera vez, te das cuenta que tienen algo distinto, algo que te llena, que te estremece, que te transporta.

    Ese tipo de canciones perduran en el tiempo, como una suave neblina, rodeándolo todo, haciéndolo más real, quizá más soportable, en definitiva mejorándolo.

    Ayer sucedió algo así, la escuché y supe que sería una de esas canciones:

    Laura Izibor – Can’t Be Love

  • La caída de los héroes

    La caída de los héroes

    Vivimos inmersos en la carrera hacia el triunfo, siendo el triunfo un concepto entendido de mil maneras diferentes y empleado en un sinfín de situaciones distintas en función de la perspectiva del que lo describe.

    Y en cierto modo el elemento central del triunfo, la personalización del mismo, es el héroe.

    Nos rodean. Figuras jóvenes, atléticas, esbeltas, de sonrisa luminosa y con un halo de eternidad que nos obliga a envidiarlas. Son los héroes modernos, pero no se diferencian de los antiguos. Personajes míticos que las leyendas encumbraban hasta convertiros en seres poderosos y con dones que cualquier humano envidiaría.Sin embargo muy pocos se han parado a pensar en el después, en el momento en el que la euforia del triunfo, la gloria conseguida se esfuma.

    ¿Qué sucede después?
    Porque el reloj del tiempo sigue moviéndose, pero esa persona que un día fue el centro del universo por unos momentos ha dejado de serlo ya.

    Creo que en ese momento aparece la verdadera valentía del héroe. La capacidad de sobreponerse a ese paso del tiempo, de no vivir en un pasado glorioso y centrarse en el futuro.

    Porque aquel que cree que ya ha conseguido todo lo que pretendía conseguir en la vida sencillamente sólo le queda morir.