Autor: Sergio Madrigal

  • Crítica: 5 centímetros por segundo

    Crítica: 5 centímetros por segundo

    Comienzo esta temporada 2016 de posts con la crítica a una de esas pequeñas joyas que descubres por casualidad y que instantáneamente se convierte en una de tus favoritas.

    Ficha técnica

    Titulo: Byousoku Go Senchimetoru
    Director: Makoto Shinkai
    Temática: Drama, Romance [Seinen]
    Duración: 63 minutos
    Más información: Cinco centímetros por segundo (Wikipedia)

    Argumento

    Byousoku 5 centimeters se divide en tres cortos de alrededor de 20 minutos. En cada uno la historia gira entorno al mismo protagonista Takaki Tono, un joven japonés.

    Episodio I: Extracto de flor de cerezo

    Se nos presentan los grandes dos protagonistas: Takaki Tono y Akari Shinohara. Dos pequeños amigos que crecen juntos y a medida que se van conociendo más y más, algo surge entre ellos. La acción de este primer corto se centra en el viaje que realiza Takaki para volver a a ver a Akari en tren. Un viaje que servirá para contarnos su historia, sus preocupaciones, sus deseos. Para mi es el mejor de los tres cortos por su forma de narrar los acontecimientos.

    Episodio II: Cosmonauta

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    Han pasado unos años y Takaki y Akari se han separado. Takaki también ha tenido que mudarse y lo ha hecho a una recóndita isla de Japón. Allí Takaki pasa sus días como estudiante de secundaria, absorto, navegando en sus pensamientos. En la ciudad también vive Kanae Sumita, una compañera de Takaki que está perdidamente enamorada de él pero que no se atreve a declararle sus sentimientos. Resulta que en esa isla se encuentra el Centro Espacial Tanegashima, de ahí el título del episodio. En este corto está la frase que más me ha gustado de los tres.

    Episodio III: Cinco centímetros por segundo

    Siguen pasando los años, ahora ambos, Takaki y Akari, siguen sus vidas con un recuerdo casi extinto de lo que sucedió años atrás. Sus caminos han tomado direcciones distintas pero parece que en un instante, el destino hace que sus trayectos se crucen. Sin lugar a dudas la escena final es lo mejor de la película.

    Personajes

    Takaki Tono

    Protagonista, eje sobre el que gira todo el argumento de la historia. Se trata de un estudiante introvertido que encuentra, tal vez demasiado joven, a esa persona con la que disfruta de conexión distinta. A partir de ahí los devenires de la vida harán que sus caminos se separen y que tenga que lidiar con sus recuerdos.

    Akari Shinohara

    Pese a ser la otra gran protagonista de la historia, sabemos muy poco de ella durante los tres cortos. Conecta desde muy pequeña con Takaki y juntos construyen una relación llena de grandes momentos que se ve truncada cuando los padres de ella tienen que mudarse.

    Kanae Sumita

    Es la compañera de Takaki en el instituto de Tanegashima. Está locamente enamorada de él y no sabe cómo gestionar estos sentimientos. Poco a poco irá comprendiendo la realidad que hay detrás de las miradas perdidas de Takaki.

    Sensaciones

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    No esperaba encontrarme con algo así estos días. Hacia ya demasiado tiempo que no veía algo que me despertara tanto interés. La forma que tiene Shinkai de narrar estas tres historias, de entrelazarlas y de construir un relato con la suficiente consistencia hace que casi desde el primer minuto de despierte esa sensación de que estás viendo algo que merece la pena. Si además a esto le sumamos un planteamiento muy alejado de lo que estamos acostumbrados nos encontramos con una delicia para los sentidos. Visualmente es increíble pero por encima de su nivel artístico está la capacidad que tiene la historia para despertar reflexiones en el espectador. Me quedo con el análisis que la película hace del peso de los recuerdos en nuestras vidas y de cómo nuestro presente puede convertirse en un lastre para el futuro si no somos capaces de deshacernos a tiempo de él o, al menos, de asimilarlo y continuar con nuestro camino.

    Lo mejor

    Me cuesta destacar algo por encima del resto, porque se trata de una obra tremendamente completa que aúna virtudes artísticas con profundidad argumental. Me reafirmaría en lo que he escrito unas líneas más arriba: el primer corto, una de las frases del segundo y la escena final son, sin ningún género de dudas, tres maravillas dentro de la gran historia que es Byousoku 5 centimeters.

    Lo peor

    Tal vez la duración. Se hace terriblemente corto. Y en ese limitado margen de maniobra es muy complicado alcanzar una identificación con alguno de los personajes. Es emocionalmente impoluta pero solo es capaz de llegar al fondo cuando la degustamos al pasar unas horas, cuando analizamos las consecuencias de lo que hemos visto, cuando en medio del proceso asimilamos esos detalles que nos colocan en el mismo plano que el protagonista, en su misma búsqueda infinita. Y sin embargo no lo considero un defecto sino otra característica singular más de la película.

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    En una frase

    Me quedo sin lugar a dudas con esta:

    Debe de ser el viaje más solitario que nadie pueda imaginar. Avanzar sin descanso hacia la oscuridad más absoluta, sin ni siquiera encontrar un átomo de hidrógeno. Creyendo que vas encaminado a descubrir los secretos del universo, de lo más profundo del inconmensurable abismo que es el espacio. Me pregunto hasta dónde deberíamos llegar… ¿Hasta dónde podemos llegar?

    Nota: 8/10

  • Propósitos para 2016

    Propósitos para 2016

    Esto se acaba.

    Otro año más nos deja y con él, escritos en nuestra memoria, miles de recuerdos, millones de momentos, cientos de historias que recordar y que olvidar.

    Este 2015 se marcha y es momento, en su último suspiro, de reflexionar con la óptica ventajista que da la retrospectiva acerca de aquello que hicimos bien y también acerca de aquello que hubiéramos hecho de forma distinta. De sentirnos orgullosos de nuestros aciertos y de nuestros errores. De mirar al futuro con la ilusión de lo que está por venir.

    Los propósitos de 2015

    Como ya hiciera otros años, hoy me toca repasar la lista de cosas que me dije que traería consigo este año y enfrentarme a la realidad.
    Un año después:

    1. Sacarme el curso de la Universidad limpio.
      ¡Conseguido! Probablemente una de las cosas de las que más orgulloso me siento.
    2. Obtener el CCDA y el CCDP (Esto ya lo dije para 2013, imagina…)
      Casi conseguido Pues mira que este año se ha cumplido a medias. Me he sacado el CCDP (aunque para obtener la titulación completa necesitaría el CCDA).
    3. Escribir un post al día.
      No conseguido. No sé si ponerme reír o a llorar.
    4. Leer 30 libros.
      No conseguido. No sé si ponerme reír o a llorar. Pero más fuerte.
    5. Meditar 1 vez al día
      No conseguido. No hay manera.
    6. Obtener el Practitioner de PRINCE2
      ¡Conseguido! Una certificación más 🙂
    7. Practicar piano al menos 3 veces por semana.
      No conseguido Y eso que en algunos momentos lo he intentado.
    8. Aprender a dibujar
      No conseguido
    9. Dar forma a los tres proyectos que rondan mi cabecita loca.
      No conseguido
    10. Plantar una flor, que florezca y se mantenga radiante.
      Casi conseguido. Está en proceso.

    Así que analizando los resultados así por encima parece que he completado un 30% de mis objetivos para este 2015 lo cual, en realidad, no está nada mal. Junto con ellos, otros objetivos que fueron apareciendo por el camino han terminado siendo una realidad este 2015.

    Lo cierto es que si me centro en el objetivo real, el que de verdad me impuse hace ya un año, 2015 ha sido un éxito. Me repetí hasta la saciedad que lo importante era disfrutar del camino, de las personas que decidieran compartirlo conmigo, atesorar esos momentos y aprender con ellos a saborear cada paso, cada giro imprevisto, cada novedad inesperada. En eso puedo estar seguro que he cumplido. Si miro hacia atrás, este 2015 ha traído con él personas geniales que han pasado a formar parte de mi vida, de mi día a día. Personas que se han sumado a otras muchas que ya estaban y sin las cuales yo no sería yo. Todos, los nuevos y los no tan nuevos, son los verdaderos culpables de que el resumen de mi 2015 lo represente una sonrisa que a veces se ha convertido en carcajada.

    Lo que espero de este 2016

    Como al final esto se trata de plantearme objetivos para el 2016, aprovecharé para dejar escrito cuál es mi principal objetivo para este año que entra. Durante este último año he caído en la cuenta de lo importante que es el tiempo. Aprender a administrarlo dedicándoselo a las cosas, a las personas, a los momentos que de verdad te hacen crecer, que de verdad te hacen sonreír, es mi gran reto para este 2016.

    Y por último, pero no menos importante, la lista de 2016, a la que me tendré que enfrentar en un año:

    1. Sacarme segundo de carrera limpio. Ya que estamos, por pedir que no quede.
    2. Leer 30 libros. Si, repito. No voy a plantearme alcanzar los 50 como hacen algunos que tiene más tiempo libre que el presidente del gobierno, pero 30 es una cifra redonda.
    3. Hacer muchas fotos. Tantas que tenga que llenar las paredes de mi casa de recuerdos.
    4. Escribir, crear. Ya me da igual cuantos posts, cuantos podcasts, simplemente quiero hacerlo por el mero hecho de disfrutar de algo que me apasiona.
    5. Meditar. Dicen que a la tercera va la vencida. Este es el año.
    6. Aprender. Aprender mil cosas nuevas: matemáticas, programación, redes, desarrollo, gestión de proyectos…
    7. Crear un laboratorio. Siempre he tenido el deseo de montarme algo en casa para hacer pruebas. Este año lo hago sí o sí.
    8. Mi querido piano. Ahora ya no hay excusa, este año toca tocar, sin parar.
    9. Ese pequeño gran proyecto. Ya no son tres sino uno. Uno que cada día que pasa se va haciendo más grande.
    10. Mantener viva a esa flor. Si 2015 fue el año en el que se plantaron las semillas y comenzaron a germinar, 2016 ha de ser el año en que florezca.

    Sólo me queda desearos que este 2016 venga cargado de miles de nuevas historias, cientos de momentos, decenas de nuevas personas con las que seguir dando pasos en este camino sin principio ni final. Entre ellas espero estar yo, disfrutando de cada paso con vosotros.

    Porque al final:

    Quizá todo es estar juntos sólo un rato; ya sea una noche, un año o toda la vida.

  • Top 10 de películas estrenadas en 2015

    Top 10 de películas estrenadas en 2015

    Se nos acaba el 2015 y como ya hice el año pasado me ha dado por repasar las películas que han sido estrenadas durante el año y que he podido ver para hacer un listado de lo que, en mi opinión, ha sido lo mejor.

    Como todo en esta vida, se trata de una lista personal y subjetiva y es muy probable que no todos podamos estar de acuerdo, pero por si os habéis perdido alguna posible joya durante el año, aquí la tenéis.

    1. Del revés (Inside Out) – Pete Docter, Ronnie Del Carmen. La magia de Pixar al servicio de la ciencia en una espectacular obra de la que uno sale maravillado por todo: contenido y continente. Una película que perdurará en el tiempo y que se encaramó a la cima de las producciones de la fábrica de sueños animados en tres dimensiones. Un auténtico placer para todos los sentidos. Para mí, sin ningún género de dudas, la mejor película de este 2015.
    2. Ex Machina – Alex Garland. La prueba de que no hacen falta cientos de millones de euros para hacer una película que te deje con la boca abierta. Ex Machina es una vuelta de tuerca más en el análisis del impacto de la inteligencia artificial en nuestra sociedad. Una prueba para las mentes de unos seres humanos como nosotros en el albor de un nuevo tiempo.
    3. La teoría del todo – James Marsh. Se trata de una historia dura, de asimilación complicada. El mayor cerebro de los últimos años ve cómo una enfermedad sin cura lo marchita día a día convirtiendo al espectador en testigo vivo de su decadencia física y de cómo esto afecta directamente a su entorno. Una historia de amor y desamor, de pasiones, de logros y de esperanza con la inconmensurable interpretación (que terminó en Oscar) de Eddie Redmayne. Peli de las que sales del cine con una mirada distinta.
    4. Marte (The Martian) – Ridley Scott. Inesperado descubrimiento la novela que esta película adapta, The Martian no es tanto una historia en el espacio como un relato de superación personal. El ser humano, a lo largo del tiempo, ha demostrado que su mayor don ha sido siempre el no dejar nunca de intentarlo. Si hemos llegado a las estrellas es porque hace mucho tiempo que personas como nosotros se negaron a aceptar que era imposible. Un adaptación muy correcta de la novela homónima.
    5. La familia Belier – Eric Lartigau. Venía recomendada por distintas personas y terminé viéndola en casa una de esas tardes de domingo que no tienes demasiado que hacer. Divertidísima desde el minuto uno. Una visión fresca y alejada del puritanismo occidental de las vivencias de una familia de sordos con el toque de cine francés (el justo para no hacerse demasiado raro).
    6. Descifrando Enigma (The Imitation Game) – Morten Tyldum. Desde bien pequeño he sentido una curiosidad especial por la II Guerra Mundial y en particular por todo lo relacionado con la criptografía como elemento clave que marcó el devenir de la contienda. Disfrutar a Benedict Cumberbatch en el papel del revolucionario Alan Turing en medio de uno de los momentos más críticos de la historia de la humanidad es suficiente motivo para enamorarse de esta película.
    7. Nightcrawler – Dan Gilroy. Una película que gira entorno a una interpretación de ese ideal americano, del hacerse a uno mismo y convertirse en dueño de su destino. La historia es capaz de cautivarte y mantenerte pendiente, con una segunda parte que va ganando fuerza hasta que llega un final que te deja con la necesidad de reflexionar sobre lo que has visto.
    8. Mad Max: Furia en la carretera – George Miller. Cuando Hollywood se queda sin ideas o alguno de sus directores/actores estrella sin dinero suelen recurrir a rescatar viejas glorias y reeditarlas con mejores efectos especiales pero con pésimos resultados (Hola Star Wars). George Miller corrió el riesgo de cargarse uno de los totems emblemáticos del cine de los 80 al presentar esta revisión de su clásico Mad Max. Y le salió más que bien. Trepidante, divertida, con un ritmo endiablado y con una historia que ahonda en el imaginario de las películas originales pero que presenta a los personajes desde una óptica completamente nueva. ¿Ves J.J. Abrams? Esta sí que es una forma de continuar una saga sin necesidad de hacer una copia barata de la original.
    9. El Francotirador – Clint Eastwood Juntar en una misma peli a Eastwood y a Bradley Cooper genera cierta incertidumbre. Incertidumbre que Cooper revienta en los primeros dos minutos de metraje con una interpretación que le valió una nominación al Oscar. Dura, compleja, sin tapujos, pone de relieve el efecto devastador de una guerra en las mentes de aquellos que participan directamente en ella. Un final que me dejó con la boca abierta varios minutos.
    10. Como acabar sin tu jefe 2 (Horrible Bosses 2) – Sean Anders. Antes de que muchos os lancéis a la yugular, deciros que por esta película y, en especial, por la primera parte, siento verdadera debilidad. No puedo dejar de reir cada vez que veo alguna de sus escenas y aún meses después sigo recordando con algunos amigos las increíbles dotes de negociación de Jamie Foxx. Si necesitas desconectar esta es tu película.

    Como análisis final, me he dado cuenta de que este año he hecho bastantes menos críticas en mi página que el año pasado así que me lo apunto en la lista de propósitos de este 2016.

    Ah, que no se me olvide: 2015 también fue el año en el que por fin pudimos ver el nuevo y esperadísimo episodio VII de La Guerra de las Galaxias. El despertar de la fuerza ha supuesto sin ningún género de dudas el mayor tropiezo de este año. Junto con Ocho apellidos catalanes han sido las dos películas que más me han decepcionado este 2015.

  • Las cinco razones por las que American Hustle es una buena película

    Las cinco razones por las que American Hustle es una buena película

    Después de mucho rondarla al final ayer me hice a la idea y pude ver por fin American Hustle (La gran estafa americana).

    Esta vez, al ser una peli no muy reciente, en lugar de hacer una crítica propiamente dicha os daré las cinco razones por las que deberiáis verla:

    1. Amy Adams

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    Esto es por si motivo suficiente para ver la película de cabo a rabo. No es que esté espectacular, que lo está, sino que además se merienda a la pantalla con una soltura increíble. Cada plano que la incluye es una gozada para los sentidos (todos). Por si fuera poco, la evolución de su personaje es probablemente lo mejor de la película.

    2. Christian Bale y Bradley Cooper

    Detrás de la reina vienen los caballeros. Bale y Cooper bailan al son de una melodía que a veces suena a comedia y otras a drama. Enlazados en un argumento que por momentos es retorcido hasta llegar a los límites de la credibilidad, estos dos señores mantienen con tino la tensión interpretativa de toda la película. Muchos de los que critican a Bale por su falta de expresividad tienen en American Hustle un motivo para reflexionar.

    3. La narrativa

    American Hustle no es una película al uso. El juego de tiempos desde el principio junto con algunas escenas musicales exquisitas redondean una película que sin alcanzar el nivel de genialidad pasa por una propuesta realmente divertida. La forma que David O. Russell nos cuenta la historia se aleja de lo convencional para explorar caminos menos conocidos.

    4. La ambientación

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    Esos años setenta de tupés imposibles y cuellos de camisa en caída libre con el pecho lobo como emblema están fantásticamente reproducidos a lo largo de toda la película.

    5. A Boyero no le gusta

    Esto ya es algo muy personal, pero cuando al señor iluminado de Carlos Boyero no le gusta una película, en mi caso, es sinónimo de peliculón. A esta la pone a parir con su estilo respetuoso «los personajes, los diálogos, las situaciones aspiran a la complejidad, pero todo es vacuo, falso, manierista y aburrido». Así que ya sabía, antes de verla, que iba a disfrutarla.

    En definitiva una de esas películas a las que uno le puede dar una oportunidad.

    Ah, y de nuevo, Amy Adams.

    Nota: 7/10

  • La música en nuestra vida

    La música en nuestra vida

    En un día a día como el nuestro en el que, ya alejados de la necesidad de buscar alimento para sobrevivir, nos toca lidiar con batallas con un contenido psicológico mayor, hoy me gustaría hacer especial hincapié en **la importancia que tiene la música en nuestro equilibrio mental. **

    Nuestro oído es importante

    Desde un punto de vista psicofisiológico, el oído es el más cualificado de los estímulos sensoriales, aportando un 50% de información al cerebro.

    Además, sabemos que existe una relación entre la interpretación que nuestro cerebro hace de una pieza musical basándose en su sistema de referencia y la posterior liberación de hormonas relacionadas con el bienestar como es la dopamina.

    Ayuda a nuestro equilibrio interior

    Se dice muchas veces que siempre hay una canción para cada estado de ánimo. Nuestro cerebro, a través del aprendizaje, es capaz de relacionar determinados patrones musicales con estados de ánimo. Si armonizamos nuestro actual estado emocional con lo que estamos escuchando nos sentiremos reconfortados: de ahí aquello de que cuando estamos tristes nos apetece escuchar canciones tristes.

    Pero además podemos influir en él, actuando con la música sobre las emociones y moldeándolas. En momentos de estados emocionales relacionados con la tristeza, escuchar una canción que nos guste (y que, por ejemplo, sea alegre) puede motivar un cambio de nuestro estado de ánimo.

    Úsa la música como catalizador y como motivador

    La motivación es el combustible que nos permite afrontar nuestros desafíos, alcanzar cotas más altas, proponernos nuevas metas, etc. Una buena selección musical, adaptada en cada momento a las necesidades de nuestra tarea, nos va a insuflar un extra de motivación a veces tan necesario cuando nos enfrentamos con trabajos desagradables o complejos.

    De esta forma, estudios demuestran que hay una relación electroquímica entre escuchar música que nos resulta agradable y la liberación de dopamina: un potente neurotransmisor con, entre otras, relación directa con la actividad motora, la motivación, el sueño o el humor.

    La atención y la música

    Pero cuidado con pasarse. Pese a que está demostrado que podemos mantener la atención en diferentes estímulos de forma simultánea, no es menos cierto que nuestras capacidades atencionales son limitadas. Así que debemos asegurarnos de escoger adecuadamente lo que escuchamos para no interferir con la tarea principal.

    Música suave, clásica o con BPM (Beats per minute) bajos son estupendas para tareas con una complejidad media, mientras que para tareas complejas yo no recomendaría nada que no fuera instrumental y a un volumen relativamente bajo.

    Para actividades que requieran menos atención, como por ejemplo el ejercicio físico, el abanico de posibilidades se amplia, siendo aquellas canciones de ritmos alegres, a partir de 120 BPM, ideales para motivarse en la práctica deportiva.

    Estudio y música

    No soy excesivamente partidario de estudiar con música. El silencio es la mejor forma de enfocar por completo nuestros esfuerzos en aquello que estamos estudiando. No obstante, para tareas que requieren un esfuerzo cognitivo menor no es una mala compañera de viaje. Así, si hoy te toca revisar los apuntes, hacer ejercicios simples, preparar el material o alguna tarea sencilla, la música puede ser un ingrediente más para despertar tu motivación.

    La música es una parte inherente a nuestra vida

    Ya nuestros antepasados entendieron que la música formaba parte del ser humano y su cultura, desarrollando instrumentos musicales y componiendo piezas desde el albor de los tiempos modernos. Así, la música nos ha acompñado de una forma u otra en nuestro caminar por este planeta, siendo partícipe de nuestros avances evolutivos y convirtiéndose en un pilar fundametal de nuestra cultura y nuestra historia.

    Ahora, después de todo esto, sólo te queda darle al play a tu reproductor y escuchar tu tema favorito.

    Lecturas recomendadas: Psicología de la música y emoción musical (Josefa Lacárcel Moreno, Universidad de Murcia)

  • Reseña: El Caballero de los Siete Reinos – George R.R. Martin

    Reseña: El Caballero de los Siete Reinos – George R.R. Martin

    Lo cierto es que conocía de la existencia de los cuentos de Dunk y Egg desde hace bastante tiempo pero hasta hace relativamente poco no era posible leer el tercero de ellos en castellano. Finalmente se editó en un volumen un recopilatorio de los tres: El Caballero Errante, La Espada Leal y El Caballero Misterioso.

    Vaya por delante que aquellos incondicionales de la obra de Martin y, en especial, de Canción de Hielo y Fuego encontrarán aquí aventuras acontecidas unos 100 años antes del desarrollo narrativo de Juego de Tronos. Sin embargo la historia dista mucho de tener el nivel de épica y de grandiosidad del que hace gala su hermana mayor, siendo estos cuentos, algo más ligeros aunque no por ello menos interesantes.

    El Caballero Errante

    El primero de los cuentos nos explica cómo Dunk, escudero de Arlan del Árbol de la Moneda, es ordenado caballero y comienza sus aventuras topándose con Egg, un extraño muchacho que terminará metiéndole en algún que otro lío. Toda la historia de El Caballero Errante se desarrolla durante el torneo de Vado Ceniza en el que los herederos a la corona Baelor Rompelanzas y Maekar Targaryen son invitados al mismo. A pesar de que la acción no es excesiva si que resulta muy interesante disfrutar en vivo del desarrollo de personajes conocidos sólo en las historias contadas por bardos en Canción de Hielo y Fuego. George R.R. Martin es capaz de dotar de realismo a esta historia rebajando el nivel de la leyenda y haciendo que sus personajes se comporten como personas normales.

    La Espada Leal

    Han pasado unos cuantos meses tras lo acontecido en Vado Ceniza, algunas máscaras han caído y se ha profundizado en los personajes. Dunk ahora es Ser Duncan el Alto y tiene como escudero al joven Egg. Juntos se han puesto al servicio de un señor de una casa menor: Ser Eustace Osgrey en Tiesa. Deberán enfrentarse a una tensa situación en la que sólo con la mano izquierda de Dunk y la inteligencia del joven Egg, encontrarán la oportunidad de salir victoriosos.

    El Caballero Misterioso

    Finalmente, el último de los cuentos, relata lo acontecido en la boda de Lord Ambrose Butterwell, a la cual acude Dunk junto con Egg con la intención de justar y así ganar algo de dinero en su camino hacia el norte de Poniente. En un principio todo parece transcurrir con normalidad pero hay algo extraño en el ambiente. No todo es lo que parece y lo que resulta más inquientante: parece que Dunk es una pieza importante en un juego de ajedrez que se está jugando tras las murallas de Butterwell.

    Una narrativa fácil pero un contenido demasiado ligero

    Lo positivo de El Caballero de los Siete Reinos es que se trata de tres cuentos de muy fácil lectura que además son capaces de aportar pinceladas de la situación política de la época, con especial mención a Brynden Ríos, mano del rey y conocido como Cuervo de Sangre o Aemón Targaryen, del que luego se habla en la saga de Canción de Hielo y fuego. Sin embargo los desenlaces de los tres cuentos resultan en un punto flojos: parece que uno espere épicas batallas y grandiosas historias de las que luego los nietos de los personajes hablarán pero en realidad se trata de conclusiones narrativas bastante simplonas, algunas veces incluso atropelladas, que le restan no sólo credibilidad sino parte de esa magia con la que muchas veces nos acostumbra Martin.

    Se trata de una lectura realmente divertida y como pasatiempo, y como forma de paliar el mono de más historias de las grandes casas de Poniente, lo cierto es que cumple su cometido.

    Nota: 7.5/10

  • Reseña: El Marciano – Andy Weir

    Reseña: El Marciano – Andy Weir

    Hacía bastante tiempo que no disfrutaba tanto leyendo una novela.

    El Marciano (The Martian) de Andy Weir ha conseguido volver a engancharme de lleno en la lectura. Y eso que su propuesta es relativamente arriesgada.

    Argumento

    Sí que os recomiendo, antes de abordar el análisis de la novela, que si no la habéis leído y tenéis pensado hacerlo no continuéis. Me voy a esforzar al máximo por evitar destripar nada de la trama pero obviamente no lo conseguiré del todo.

    El argumento de El Marciano es bastante conocido: emplazada en un futuro cercano, la humanidad ha sido ya capaz de enviar seres humanos a Marte en expediciones bajo el proyecto Ares. Esta vez es el turno de la Ares-III, cuyos 6 tripulantes se encargarán de realizar una serie de experimentos y de toma de muestras en el planeta rojo.

    Todo parece ir normal hasta que desde el centro de operaciones de la NASA en Houston se les avisa de que los satélites que orbitan alrededor del planeta han detectado una importante tormenta de arena. El problema de la tormenta esta relacionado con el VAM, el vehículo que los tiene que devolver a casa. Fuertes vientos pueden poner en riesgo su estabilidad y con ello sus vidas.

    La comandante de la misión decide en esos momentos suspenderla e iniciar la evacuación. Y es aquí donde la historia realmente comienza: debido a una serie de circunstancias uno de los tripulantes sufre un accidente y es dado por muerto. El resto de la tripulación, ante la posibilidad de perecer en el planeta deciden marcharse.

    Pero Mark Watney sigue vivo. Y tiene que ingeniárselas para sobrevivir en Marte hasta que la siguiente misión, la Ares-IV, llegue a Marte años después.

    Personajes

    El Marciano es prácticamente un soliloquio de su protagonista que se enfrenta ante la dura tarea de luchar por su supervivencia en un planeta inhóspito y hacerlo en soledad.

    Tal vez una de las cosas que más me ha gustado del libro, más allá de la profunda fundamentación científica y técnica que dota de realismo al mismo, es la importante vertiente personal, emocional y psicológica que consigue transmitir.

    Mark Watney está solo, solo en un planeta que se empeña en matarlo y a millones de kilómetros de distancia de cualquier otro ser humano. Está aislado de la sociedad, y este aislamiento es peor si cabe que la tensión constante por la supervivencia.

    Lo bueno y lo malo

    Si algo hay que destacar del libro es sin lugar a dudas su capacidad, con una estructura que se aleja de lo común, de enganchar al lector. Ese ritmo frenético y esa lucha constante por encontrar solución a los problemas que se le presentan al protagonista hace que no puedas dejar de leerlo.

    En el lado opuesto está, tal vez, el exceso de celo científico con el que dota la narración obligando al lector profano en la materia a hacer un esfuerzo doble para comprender de lo que se está hablando.

    Conclusión

    Lo cierto es que como ya he dicho al empezar esta entrada, El Marciano es una auténtica delicia de libro, una historia épica que nos actualiza a Robinson Crusoe colocándolo en el mundo inexplorado de Marte. Pero más allá de la aventura, la novela trasciende a un plano mucho más amplio, abarcando temas tan complejos como la superación personal o la importancia que tiene la interacción social en nuestra concepción de humanidad. Si todavía no has tenido la oportunidad de disfrutar de las idas y venidas de ese botánico loco perdido por las tierras del planeta rojo, no sé muy bien a qué estás esperando.

    Nota: 8.5/10

  • Volver a empezar

    Volver a empezar

    Quiero volver a escribir.

    Es un hecho que llevo demasiado tiempo dándole vueltas a cómo enfocar el blog, qué es lo que al resto del mundo puede interesarle.

    Me he pasado demasiado tiempo analizando, planificando y reflexionando acerca de eso sin entender que lo básico, lo fundamental, lo que convierte a un blog en una herramienta de comunicación maravillosa es que sencillamente me tengo que decidir a escribir lo que a mi me apetezca.

    Y eso es lo que voy a intentar hacer a partir de ahora.

    Sin presiones, sin complicaciones, sin grandiosos temas que tratar obligatoriamente.

    Sencillamente dando rienda suelta a aquellos temas que me importan, que me parezcan curiosos, interesantes o ni siquiera eso.

    Volvamos a empezar.

  • Embracing Nomadic Lifestyle

    Embracing Nomadic Lifestyle

    Saving the world with meals on wheels. You know how I sometimes have really brilliant ideas? They’re not aliens, they’re Earth…liens! Stop talking, brain thinking. Hush. You know how I sometimes have really brilliant ideas?
    You know when grown-ups tell you ‘everything’s going to be fine’ and you think they’re probably lying to make you feel better? All I’ve got to do is pass as an ordinary human being. Simple. What could possibly go wrong?
    Heh-haa! Super squeaky bum time! No, I’ll fix it. I’m good at fixing rot. Call me the Rotmeister. No, I’m the Doctor. Don’t call me the Rotmeister. I am the last of my species, and I know how that weighs on the heart so don’t lie to me!
    The way I see it, every life is a pile of good things and bad things.…hey.…the good things don’t always soften the bad things; but vice-versa the bad things don’t necessarily spoil the good things and make them unimportant. You hate me; you want to kill me! Well, go on! Kill me! KILL ME!
    You hit me with a cricket bat. You hate me; you want to kill me! Well, go on! Kill me! KILL ME! *Insistently* Bow ties are cool! Come on Amy, I’m a normal bloke, tell me what normal blokes do! I hate yogurt. It’s just stuff with bits in.
    You know how I sometimes have really brilliant ideas? Annihilate? No. No violence. I won’t stand for it. Not now, not ever, do you understand me?! I’m the Doctor, the Oncoming Storm – and you basically meant beat them in a football match, didn’t you?
    No… It’s a thing; it’s like a plan, but with more greatness. You know how I sometimes have really brilliant ideas? I hate yogurt. It’s just stuff with bits in. I hate yogurt. It’s just stuff with bits in.
    No… It’s a thing; it’s like a plan, but with more greatness. No… It’s a thing; it’s like a plan, but with more greatness. The way I see it, every life is a pile of good things and bad things.…hey.…the good things don’t always soften the bad things; but vice-versa the bad things don’t necessarily spoil the good things and make them unimportant.
    No… It’s a thing; it’s like a plan, but with more greatness. I’m nobody’s taxi service; I’m not gonna be there to catch you every time you feel like jumping out of a spaceship. You’ve swallowed a planet!
    Sorry, checking all the water in this area; there’s an escaped fish. The way I see it, every life is a pile of good things and bad things.…hey.…the good things don’t always soften the bad things; but vice-versa the bad things don’t necessarily spoil the good things and make them unimportant.
    I’m the Doctor. Well, they call me the Doctor. I don’t know why. I call me the Doctor too. I still don’t know why. Heh-haa! Super squeaky bum time! All I’ve got to do is pass as an ordinary human being. Simple. What could possibly go wrong?
    I’m the Doctor, I’m worse than everyone’s aunt. *catches himself* And that is not how I’m introducing myself. Heh-haa! Super squeaky bum time! Stop talking, brain thinking. Hush. I’m the Doctor, I’m worse than everyone’s aunt. *catches himself* And that is not how I’m introducing myself.
    I hate yogurt. It’s just stuff with bits in. I’m the Doctor, I’m worse than everyone’s aunt. *catches himself* And that is not how I’m introducing myself. The way I see it, every life is a pile of good things and bad things.…hey.…the good things don’t always soften the bad things; but vice-versa the bad things don’t necessarily spoil the good things and make them unimportant.
    No, I’ll fix it. I’m good at fixing rot. Call me the Rotmeister. No, I’m the Doctor. Don’t call me the Rotmeister. No, I’ll fix it. I’m good at fixing rot. Call me the Rotmeister. No, I’m the Doctor. Don’t call me the Rotmeister.
    You know when grown-ups tell you ‘everything’s going to be fine’ and you think they’re probably lying to make you feel better? You know how I sometimes have really brilliant ideas? You hit me with a cricket bat.
    *Insistently* Bow ties are cool! Come on Amy, I’m a normal bloke, tell me what normal blokes do! *Insistently* Bow ties are cool! Come on Amy, I’m a normal bloke, tell me what normal blokes do! You’ve swallowed a planet!
    The way I see it, every life is a pile of good things and bad things.…hey.…the good things don’t always soften the bad things; but vice-versa the bad things don’t necessarily spoil the good things and make them unimportant. Did I mention we have comfy chairs?
    You know how I sometimes have really brilliant ideas? Did I mention we have comfy chairs? No, I’ll fix it. I’m good at fixing rot. Call me the Rotmeister. No, I’m the Doctor. Don’t call me the Rotmeister.
    I’m the Doctor, I’m worse than everyone’s aunt. *catches himself* And that is not how I’m introducing myself. Aw, you’re all Mr. Grumpy Face today. I’m the Doctor. Well, they call me the Doctor. I don’t know why. I call me the Doctor too. I still don’t know why.
    Heh-haa! Super squeaky bum time! Annihilate? No. No violence. I won’t stand for it. Not now, not ever, do you understand me?! I’m the Doctor, the Oncoming Storm – and you basically meant beat them in a football match, didn’t you?

  • How i become a digital nomad

    Saving the world with meals on wheels. You know how I sometimes have really brilliant ideas? They’re not aliens, they’re Earth…liens! Stop talking, brain thinking. Hush. You know how I sometimes have really brilliant ideas?
    You know when grown-ups tell you ‘everything’s going to be fine’ and you think they’re probably lying to make you feel better? All I’ve got to do is pass as an ordinary human being. Simple. What could possibly go wrong?
    Heh-haa! Super squeaky bum time! No, I’ll fix it. I’m good at fixing rot. Call me the Rotmeister. No, I’m the Doctor. Don’t call me the Rotmeister. I am the last of my species, and I know how that weighs on the heart so don’t lie to me!
    The way I see it, every life is a pile of good things and bad things.…hey.…the good things don’t always soften the bad things; but vice-versa the bad things don’t necessarily spoil the good things and make them unimportant. You hate me; you want to kill me! Well, go on! Kill me! KILL ME!
    You hit me with a cricket bat. You hate me; you want to kill me! Well, go on! Kill me! KILL ME! *Insistently* Bow ties are cool! Come on Amy, I’m a normal bloke, tell me what normal blokes do! I hate yogurt. It’s just stuff with bits in.
    You know how I sometimes have really brilliant ideas? Annihilate? No. No violence. I won’t stand for it. Not now, not ever, do you understand me?! I’m the Doctor, the Oncoming Storm – and you basically meant beat them in a football match, didn’t you?
    No… It’s a thing; it’s like a plan, but with more greatness. You know how I sometimes have really brilliant ideas? I hate yogurt. It’s just stuff with bits in. I hate yogurt. It’s just stuff with bits in.
    No… It’s a thing; it’s like a plan, but with more greatness. No… It’s a thing; it’s like a plan, but with more greatness. The way I see it, every life is a pile of good things and bad things.…hey.…the good things don’t always soften the bad things; but vice-versa the bad things don’t necessarily spoil the good things and make them unimportant.
    No… It’s a thing; it’s like a plan, but with more greatness. I’m nobody’s taxi service; I’m not gonna be there to catch you every time you feel like jumping out of a spaceship. You’ve swallowed a planet!
    Sorry, checking all the water in this area; there’s an escaped fish. The way I see it, every life is a pile of good things and bad things.…hey.…the good things don’t always soften the bad things; but vice-versa the bad things don’t necessarily spoil the good things and make them unimportant.
    I’m the Doctor. Well, they call me the Doctor. I don’t know why. I call me the Doctor too. I still don’t know why. Heh-haa! Super squeaky bum time! All I’ve got to do is pass as an ordinary human being. Simple. What could possibly go wrong?
    I’m the Doctor, I’m worse than everyone’s aunt. *catches himself* And that is not how I’m introducing myself. Heh-haa! Super squeaky bum time! Stop talking, brain thinking. Hush. I’m the Doctor, I’m worse than everyone’s aunt. *catches himself* And that is not how I’m introducing myself.
    I hate yogurt. It’s just stuff with bits in. I’m the Doctor, I’m worse than everyone’s aunt. *catches himself* And that is not how I’m introducing myself. The way I see it, every life is a pile of good things and bad things.…hey.…the good things don’t always soften the bad things; but vice-versa the bad things don’t necessarily spoil the good things and make them unimportant.
    No, I’ll fix it. I’m good at fixing rot. Call me the Rotmeister. No, I’m the Doctor. Don’t call me the Rotmeister. No, I’ll fix it. I’m good at fixing rot. Call me the Rotmeister. No, I’m the Doctor. Don’t call me the Rotmeister.
    You know when grown-ups tell you ‘everything’s going to be fine’ and you think they’re probably lying to make you feel better? You know how I sometimes have really brilliant ideas? You hit me with a cricket bat.
    *Insistently* Bow ties are cool! Come on Amy, I’m a normal bloke, tell me what normal blokes do! *Insistently* Bow ties are cool! Come on Amy, I’m a normal bloke, tell me what normal blokes do! You’ve swallowed a planet!
    The way I see it, every life is a pile of good things and bad things.…hey.…the good things don’t always soften the bad things; but vice-versa the bad things don’t necessarily spoil the good things and make them unimportant. Did I mention we have comfy chairs?
    You know how I sometimes have really brilliant ideas? Did I mention we have comfy chairs? No, I’ll fix it. I’m good at fixing rot. Call me the Rotmeister. No, I’m the Doctor. Don’t call me the Rotmeister.
    I’m the Doctor, I’m worse than everyone’s aunt. *catches himself* And that is not how I’m introducing myself. Aw, you’re all Mr. Grumpy Face today. I’m the Doctor. Well, they call me the Doctor. I don’t know why. I call me the Doctor too. I still don’t know why.
    Heh-haa! Super squeaky bum time! Annihilate? No. No violence. I won’t stand for it. Not now, not ever, do you understand me?! I’m the Doctor, the Oncoming Storm – and you basically meant beat them in a football match, didn’t you?