Autor: Sergio Madrigal

  • Una propuesta

     

    Ayer, 14 de Noviembre, fue convocada una Huelga General con el objetivo de mostrar el descontento popular con las medidas adoptadas por el gobierno en los últimos tiempos.

    Obviando un poco los colores y la ideología detrás de este tipo de convocatoria, siempre he pensado que en esta vida la opinión respecto a algo conlleva, como tal, una crítica. Y esta crítica puede ser de dos tipos: constructiva o destructiva.

    Puedes opinar sobre la forma de vestir de alguien diciendo «yo no sé cómo puedes salir así a la calle» o bien «no me gusta como vas, ¿no crees que igual si combinas ese jersey con estos pantalones irías mejor?». La diferencia como se observa a simple vista es notoria y creo que todos estaremos de acuerdo en que la segunda forma es mucho más positiva que la primera.

    Es por ello que si aplicamos la misma idea al terreno de la política, deberíamos intentar evitar comentarios como «La culpa es de XXX que es un inútil» o «Es que tal partido político es …» y plantear alternativas reales y, sobretodo, realistas, ante la dificlísima situación económica a la que nos estamos enfrentando.

    Aquí va, desde esta humilde ventana a la red, una de las mías.

    No soy licenciado en economía y mis conocimientos económicos están excesivamente ligados a las matemáticas y las ciencias puras como para poder alcanzar a entender los entresijos que mueven el mundo económico actual. Pero como en toda ciencia, y al fin y al cabo la Economía lo es, existen una serie de principios fundamentales sobre los que luego asentar todas las teorías. Y así como la velocidad de la luz es una variable fija e inamovible en toda la Física, considero que para que haya desarrollo y crecimiento deben coexistir dos elementos en nuestra sociedad:

    – Producción y consumo.

    Producción

    Sólo produciendo algo que merezca la pena ser comprado podremos integrarnos en un mercado tan sumamente globalizado como el actual, por eso, parte de mi propuesta viene a decir que o se invierte en I+D+i o estamos bien jodidos fastidiados. No podemos competir, ni en sueños (y dudo que queramos) con mercados como el chino o el de otros países donde los costes de personal rozan la esclavitud y, por ende, disponen de unos precios imbatibles.

    ¿Alternativa? Produzcamos algo de calidad, que merezca el precio que le ponemos, que se convierta en referente de mercado. Convirtámonos en pioneros. Tenemos a nuestra disposición de una cantidad impensable hace unos años de personal altamente formado y cualificado, preparado para investigar y dar a luz proyectos que coloquen a España a la cabeza de la innovación.

    Permitamos que los miles de jóvenes con ideas frescas y con ganas de cambiar el mundo tengan la posibilidad de crear un negocio sin las trabas actuales ni la necesidad de un desembolso económico inicial que tanto les limita actualmente.

    En EE.UU. siguen la norma de fracasa mucho, fracasa rápido. Aquí no puedes fracasar más de una vez porque ya estás arruinado. Entendamos que emprender es una carrera en la que el resultado final es el benificio para la sociedad. Permitamos alcanzar ese beneficio. Dejemos que las ideas tengan hueco y espacio para crecer.

    Consumo

    Reitero que mis conocimientos sobre economía son muy limitados, pero aumentando los impuestos, tanto directos como indirectos, no creo que se favorezca excesivamente al consumo. En una situación como la actual, quizá sea factible plantearse renegociar la deuda que nos oprime (bajo la amenaza de hacerla odiosa si hace falta) bajo el estricto cumplimento de unas reglas de juego que impidan, por ejemplo, que una gran parte del dinero recaudado se destine a pagar desfalcos políticos o bancarios y dejar que la justicia actúe con todo su peso sobre aquellos que realmente están ensuciando la imagen de nuestro país: sus políticos y sus gestores económicos.

    Es inconcebible que una persona que gestiona su negocio para sobrevivir (o malvivir según se mire) esté arriesgando su patrimonio y, en algunos casos, hasta su libertad mientras que aquel que gestiona el dinero de los españoles pueda no sólo salir indemne de una gestión nefasta sino además indemnizado. Si un político o un banquero lo hace mal, que lo pague.

    Pero volvamos al tema del consumo, rebajando la carga impositiva tendríamos posiblemente una reactivación de ese consumo que, al fin y al cabo, es la gasolina que mueve cualquier economía.

    Menos impuestos, más facilidades para crear empresas, renegociar la deuda y llevar al extremo el control presupuestario de políticos, banqueros. Inspecciones reales de la función pública . Eliminación de cargos de confianza. Penas de cárcel para aquellos que comentan fraude en cantidades importantes de dinero. Penas de cárcel para aquellos que cometan fraude con dinero público.

    Todo son propuestas que, desde mi punto de vista, supondrían una alternativa a lo que se viene haciendo y que, demostrado queda, no está sirviendo sino para hundirnos más en la miseria que nos ha traído esta condenada crisis.

    Y no son mías. Las escuchas en la calle, en cualquier barra de bar, en una charla distendida con amigos entre tazas de café. Y no somos economistas. No somos políticos.

    Quizá esa sea la diferencia.

  • Redes Básico (I): Dirección IP

    IP Address - Dirección IPMuchos de los que os interesáis por primera vez en el mundo de las redes de computadores estáis familiarizados con un concepto básico de éstas: la dirección IP.

    La dirección IP es una etiqueta numérica que identifica, de manera lógica y jerárquica, a un interfaz (elemento de comunicación/conexión) de un dispositivo (habitualmente una computadora) dentro de una red que utilice el protocolo IP (Internet Protocol), que corresponde al nivel de red del Modelo OSI. [Fuente: Wikipedia España]

    Básicamente se trata de una «matrícula» que identifica unívocamente un elemento que entra a formar parte de nuestra red y que, por tanto, puede enviar y recibir información. Gracias a este identificativo podemos hacer referencia expresa a cada uno de los equipos conectados e intercambiar información con ellos.

    Actualmente está implementada la versión 4 (IPv4) de este protocolo y parcialmente completada la implementación de su versión 6. Las diferencias son bastante notables pero bastará decir que se está migrando a la versión 6 porque nos estamos quedando sin números IPv4 libres.

    Aunque la dirección IP se define como un número binario de 32 bits, para facilitar su uso entre los técnicos de redes, estos 32 bits se agrupan en 4 números decimales de 0 a 255 (2e8) separados por puntos entre ellos. Así, una dirección IP ejemplo sería: 196.232.12.5

    En la definición también se especifica que se trata de un identificativo jerárquico. En los inicios, cuando Internet todavía estaba en pañales y se desconocía su potencial, se pensó que el número de direcciones IP planteadas (2e32) era más que suficiente para cubrir las necesidades de la tecnología. Además, se definieron bloques distintos de rangos de direcciones IP para tamaños de redes diferentes dando lugar a lo que conocemos por Clases de IP.

    En la actualidad, pese haber perdido ese carácter jerárquico por la expansión de Internet, seguimos empleando el concepto de redes de clase A,B,C.

    Así, la Clase A es la que definiría los rangos con más cantidad de direcciones disponibles (más de 16 millones) por cada red, aunque de este tipo sólo tengamos disponibles 128: 1.0.0.0 a 126.255.255.255

    La Clase B definiría un rango intermedio que nos permitiría disponer de más de 65 mil direcciones IP únicas por cada red a cambio de aumentar el número de redes disponibles: 128.0.0.0 a 191.255.255.255

    Y finalmente la Clase C se concibió como la clase para pequeños entornos dónde el número de direcciones fuera reducido, 254, para disponer así de más de 2.000.000 de redes: 192.0.0.0 a 223.255.255.255

    En otro capítulo abordaremos con más profundidad la diferencia entre red, subred y host para que podamos entender correctamente estos conceptos, pero para tener una idea general sobre la jerarquía de direcciones IP es suficiente.

    Así, la dirección IP es un número que supone la base del funcionamiento de la totalidad de las comunicaciones digitales que en la actualidad se emplean. Nuestro acceso a Facebook, nuestra consulta al correo, el acceso a las aplicaciones móviles online, hasta incluso los pagos en los comercios se fundamentan en este concepto. Y por eso es importante tener muy claro cuál es su utilidad y su funcionamiento.

     

  • La cultura del esfuerzo

    Prácticamente desde que nacemos se nos inculca un concepto que algunos tienden a llamar «cultura del esfuerzo».

    En realidad la «cultura del esfuerzo» no es más que la relación directa entre el éxito y el esfuerzo que necesitas para alcanzarlo.

    La televisión, la literatura, nuestra propia tradición transmite entre generaciones esa «cultura del esfuerzo». Pero cuando ya llevas unos años en esta vida y empiezas a conocer su letra pequeña te asaltan algunas dudas.

    ¿Qué hay de cierto en esa cultura del esfuerzo?

    Nuestro entorno y, en muchos casos, nosotros mismos, obviamos una parte importante de esa relación directa de la que hablaba hace un momento: no es una relación causa – consecuencia. No siempre que nos esforcemos vamos a conseguir el éxito y, lo que es todavía peor, puede darse el caso de que nosotros, o alguien que conozcamos, o veamos por televisión, alcance el éxito sin necesidad de esfuerzo. Y digo lo que es peor porque sienta dos terribles precedentes en nuestro interior: el primero es que es algo factible alcanzar el éxito sin pegar un palo al agua, el segundo, todavía más dañino, es el de pensar de qué nos sirve esforzarnos si a otros ese éxito que buscamos les llegará antes y sin que tengan que mover un sólo dedo.

    ¿Qué es realmente la cultura del esfuerzo?

    Digamos que, en realidad, la relación de la que hablo al principio es una relación de probabilidad. Cuanto más te esfuerces, cuanto más lo intentes, cuanto más te repongas de tus fracasos rápidamente y vuelvas a comenzar mucho más probable será que logres el objetivo que buscas y más duradero será el éxito asociado a él.

    Ya, pero ¿cuál es la letra pequeña?

    La letra pequeña la conocemos todos pero nos obligamos a olvidarla queriendo creer que el mundo es un lugar idílico. El fracaso, el esforzado trabajador que no tiene para comer, el licenciado que se malvende en un trabajo basura, el vago que termina siendo director, el oportunista que acaba ganando mucho dinero, el rico que se enriquece más, el gobernante corrupto que sale indemne de sus tropelías, el incompetente que ocupa cargos de responsabilidad y, el que más me gusta de todos, el inútil que se cree alguien.

    Pero esto no le resta ni un ápice de realidad a la esencia de la cultura del esfuerzo: cuanto más lo intentes, más cerca estarás de conseguirlo. Porque en cada iteración, en cada intento fallido, generamos un bien de valor incalculable: una experiencia más de cómo no hacer las cosas. Y llegará el día, si seguimos intentándolo, que por fin la luz se encenderá.

     

    «No fracasé, sólo descubrí 999 maneras de como no hacer una bombilla.»

    – Thomas A. Edison.

     

  • 10 razones para tener un Kindle

    Kindle 4 Black - 79 Euros - AmazonDesde hace ya cerca de un año que soy un usuario feliz de un dispositivo de lectura basado en tinta electrónica o comúnmente conocido como libro electrónico o eBook. En mi caso, mi dispositivo es el Kindle de Amazon.

    Siempre he sido un férreo defensor de la lectura tradicional como método para obtener un sinfín de resultados beneficiosos: mejorar la expresión, la creatividad, la perspectiva, conocimiento, etc., y he de reconocer que cuando surgieron hace tiempo este tipo de dispositivos fui bastante reacio a creer que pudieran en algún momento ser sustitutos del libro convencional de toda la vida.

    Unos años después, sin embargo, esa creencia ha cambiado sustancialmente. Aquí tenéis las 10 razones por las que, desde mi punto de vista, os recomendaría la compra de un eBook y, en especial, del eBook de Amazon.

    1. La experiencia es prácticamente idéntica a la de leer un libro. Esta claro que estos dispositivos no disponen de páginas y que no reproducen el olor a libro viejo, pero la percepción de que estás leyendo en un elemento electrónico se pierde casi al instante. Esto es gracias a que es un dispositivo «quasi-pasivo», es decir, cuando estás leyendo en realidad no está consumiendo energía y es sólo cuando pasamos de página cuando la tinta electrónica se redistribuye para mostrarnos correctamente el texto.

    He escuchado miles de veces la manida frase: «es que como un libro, nada». Bien, como en todo, es algo tremendamente subjetivo. Sin embargo, como lector, mi opinión es clara, este prejuicio desaparece en el momento en el que te decides a leer un libro en un eBook. Y lo digo yo, lo dice mi entorno más cercano y el inmenso porcentaje de usuarios que ya usan libros electrónicos.

    2. Es más cómodo que un libro. Libros de más de 1000 páginas en un tamaño reducido. Leer en un Kindle es sinónimo de comodidad. De sentarse en cualquier sitio, encenderlo, y disfrutar de la lectura.

    3. Dimensiones casi perfectas. Algunos echamos en falta una pantalla quizás un poco más grande, pero en líneas generales, es un aparato que cabe en prácticamente cualquier sitio. Fácil de transportar. Eso sí, es recomendable comprarle una funda para protegerlo.

    4. Una biblioteca infinita. Ya hemos dicho que es más cómodo que un libro, pero es que no es un libro, sino muchos. En realidad todos. Kindle es un soporte que te permite llevar tranquilamente 15, 20, 40 libros almacenados e ir pasando de unos a otros con extrema facilidad.

    5. Precio sin competencia. Hablamos de 80 euros puesto en casa. Sólo con la rebaja de los libros en formato electrónico (y ya no hablamos de las maneras alternativas de conseguirlos) la amortización del dispositivo llega a los pocos meses de haberlo adquirido, dependiendo de la velocidad de lectura.

    6. Velocidad de lectura. No soy el único que ha percibido que leyendo en estos dispositivos lees más rápido que con los libros convencionales.

    7. Comunidad en constante crecimiento. Existe una enorme comunidad de usuarios de libros electrónicos que nos va a permitir sumergirnos en un mundo de recomendaciones, mejoras, aplicaciones alternativas para potenciar nuestros dispositivos, reseñas, etc.

    8. Acceso a la autoedición y la autopublicación. Gracias al formato electrónico, los autores noveles van a poder saltarse el farragoso y limitante proceso de tener que pasar por la editorial para poder ver su libro publicado. Aún así esto es un arma de doble filo: nos permitirá a muchos lectores conocer autores que están iniciando su andadura por el mundo narrativo con mayor facilidad pero también facilitará la publicación de textos sin la mínima calidad exigible.

    9. Lee, aquí, ahora. Enciende tu Kindle y tras 1 segundo seguirás leyendo por dónde te habías quedado. Pero además, Kindle no es sólo un dispositivo. Es, en realidad, todo un vasto ecosistema que Amazon ha ido desarrollando con paciencia y mimo y que nos va a permitir, en primer lugar, la ubicuidad de lo que estemos leyendo: Kindle, móvil, tablet, PC, etc., dispondrán del libro por el mismo sitio donde lo hayamos dejado. Podremos adquirir libros gratuitos o a precios realmente bajos con un sólo click. Y todo esto de forma muy sencilla y accesible para todo tipo de público.

    10. Disfruta. Llevo casi un año, como decía al principio de este artículo, y sólo puedo decir cosas positivas de este aparato. He leído ya más de 15 libros en él, con la grata sensación de poder sumergirme en el placer de la lectura sin en ningún momento echar de menos para la página de papel.

    Y estas son sólo unas cuantas de las muchas razones que hay para lanzarse a la aventura de leer miles de libros en formato electrónico. Cada uno tendrá las suyas. Pero lo que está claro es que si dudas si merece la pena o no adquirir uno de estos aparatos, ahí tienes mi recomendación: hazlo, ya.

  • Crítica triple: Lo imposible, Looper y Total Recall.

    Estas últimas dos semanas han sido especialmente cinéfilas y, gracias en parte al tiempo libre que he tenido, he podido acercarme tres veces al cine aunque con resultados bastante desiguales.

    Lo imposible.

    Empecemos por la primera. Alabada por la crítica y por el público que la ha convertido en la película más vista gracias, probablemente, a la tremenda campaña de márketing y publicidad que la ha acompañado, Lo Imposible narra la historia real de una familia española que sufre el azote del tsunami que asoló Tailandia. Cine lacrimógeno de primera. De los que te sientas en la silla y estás dos horas padeciendo entre sollozos y apretones varios a los brazos de la butaca. Lo de que es una historia real le da un punto de dramatismo mayor, pero la película al final es lo que es: un dramón que, sin embargo, deja un poso final de que la desigualdad social también aparece en las catástrofes naturales.

    No obstante no todo es malo, Ewan McGregor y Naomi Watts están a la altura con sendas actuaciones notables, lo mismo que el joven Tom Holland. En resumidas cuentas una de esas películas que no pasará a la historia pero que te permite sentir que al menos ha conseguido arrancarte la emoción del pecho.

    Nota: 5.5/10

    +info | http://www.imdb.es/title/tt1649419/

    Looper.

    Y continuamos con la segunda. Aquí la cosa se empieza a torcer un poco. Estamos hablando de dos pedazo de actores como son Bruce Willis y Joseph Gordon-Levitt. Uno, con semejantes «miuras» interpretativos espera algo decente.

    Decente, lo que se dice decente, lo es. Looper nos muestra un mundo en el que los viajes en el tiempo son posibles y que, tras ser prohibidos, son empleados por bandas mafiosas para matar a personas mandándolas desde el futuro al pasado. Los encargados de realizar esta macabra tarea son los denominados «loopers» que, como última tarea, se asesinan a ellos mismos para cerrar el «bucle». No vamos a negar ahora que la premisa puede resultar interesante y es muy probable que, llevada desde otra perspectiva y con un guión en el que las inconsistencias no fueran fuente inagotable de análisis, Looper podría haber sido algo más que lo que es: un mero entretenimiento de domingo por la tarde.

    Los actores principales, en su discreto margen de actuación, no lo hacen del todo mal. Y se agradece porque la historia se hace amena gracias a ello.

    Nota: 5 / 10.

    +info | http://www.imdb.es/title/tt1276104/

    Total Recall.

    Llega la madre del cordero. Total Recall. Remake del querido «Desafío Total» original que tiene el honor de, entre otras, haber aportado a la humanidad: una mujer con tres tetas, una Sharon Stone que ya apuntaba maneras, al molt honorable ex president saliendo de la barriga de un hombre gordo y la banda sonora de los partidos del plus. Y claro, de aquellos barros, estos lodos. Juntas a Collin Farrell con la explosiva e inexpresiva Kate Beckinsale y a la pseudo-guerrera Jessica Biel, que siempre será esa adolescente rebelde en «Siete en el paraíso» y tenemos un resultado que roza lo catastrófico. Pero el director no ha querido quedarse ahí y ha buscado encima montarnos la idea de un futuro en el que los únicos países habitables son Gran Bretaña y Australia y la única manera de transporte es a través del núcleo. Un cúmulo de despropósitos que hacen de este Total Recall 2012 una película completamente prescindible.

    Nota: 2 / 10

    +info | http://www.imdb.es/title/tt1386703/

     

  • Reseña: Assur.

    AssurHace unos días pude terminar al final, cambio de Kindle incluido, la última novela que me estaba leyendo.

    Assur, de Francisco Narla, nos narra las aventuras y desventuras de un joven muchacho gallego que vive a finales del año 1000 en una península azotada por cambios políticos constantes: luchas de los reinos cristianos por el control de las coronas, invasiones normandas por el norte y el acoso constante de la amenaza musulmana por el sur.

    Con esta ambientación, Francisco Narla nos presenta el excepcional carácter de Assur y nos anima a seguir el recorrido vital de éste a lo largo y ancho de un mundo en constante crecimiento y cambio. Y junto a él, nos describirá con una minuciosidad impresionante un Reino de Galicia asentado en el poder eclesiástico y económico de Compostela, las costumbres de los pueblos del interior de la comarca gallega, las diferencias culturales entre los pueblos del sur de Europa y los temibles nórdicos y así un largo etcétera.

    La novela es un relato completo, bien abordado y con una investigación detrás impresionante que nos permite sumergirnos casi de pleno en el mundo medieval de nuestra querida España. Sin embargo, quizás con la intención de darle un rigor que tal vez no precise, la novela peca en algunos momentos de exceso en las descripciones y aclaraciones, convirtiéndola por momentos más en un tratado histórico sobre costumbres, geografía o arquitectura que una novela de aventuras propiamente dicha.

    Pequeño lastre sin embargo que no impide disfrutar con los cinco sentidos de una lectura entretenida y muchas veces trepidante.

    Sin lugar a dudas una buena opción para los amantes de la novela histórica.

    Nota: 6.5 / 10

    Más información | Crónica presentación Assur

  • Buscando tu lugar

    Partamos de la idea clara, digamos que es un axioma, de que todos tenemos nuestro lugar en este mundo.

    Ya sea por el destino, ya sea por la casualidad, pero nuestra configuración genética y mental es única e irrepetible. Jamás habrá alguien como nosotros sobre la faz de la tierra y eso, además de ser algo maravilloso nos transfiere la responsabilidad de hacerlo valer.

    A veces, confundidos por una marea monocromática, pensamos que lo mejor es mezclarse con los que son parecidos, o que aparentan serlo, para así formar parte de un todo. Aunque con ello perdamos nuestra singularidad y nos convirtamos en una pieza más de una cadena de montaje en serie.

    Pasar desapercibido no es una opción.

    La única opción que nos convierte en verdaderos seres humanos es encontrar esa diferencia, ese punto que nos hace especiales y que termina dotando a nuestra vida de un objetivo, de una misión, de un fin.

    Cuando encontramos nuestro lugar todo encaja, miras hacia atrás y comienzas a comprender todas y cada una de esas escenas, de esos momentos, que no supiste ver. Y entonces la vida cobra su máximo sentido: sentido en la sonrisa por el sueño logrado, sentido en los ojos del amor de tu vida, sentido en el orgullo de un padre, sentido en cada gesto de tu hijo.

    Pero para llegar a ese momento hemos de creernos capaces de marcar la diferencia. De llegar más lejos que nuestros padres, de preparar el camino para nuestros hijos. La culminación del viaje es habernos transformado a nosotros mismos en una nota nueva en la sinfonía de la humanidad.

     

  • Minuto Musical XXVI

    Lo dejé aparcado hace casi 2 años. La irrupción de Facebook y Twitter como herramientas de publicación rápida lo arrinconaron en ese lugar oscuro del trastero que nunca solemos mirar. Pero ha llegado el momento de que vuelvan.

    Y hoy, el vigésimo-sexto minuto musical es para:

    Daugthry – What about now

    En los tiempos en los que vivimos hace falta ver las cosas desde la perspectiva correcta, con la óptica adecuada:

  • Chasing the sun

    Until forever comes you will find us chasing the sun!

    Y seguimos buscando al sol.

    En la vida me he encontrado gente de mil y una formas de ser pero todos comparten algo: un objetivo vital.

    La diferencia, quizá, resida en lo realista de ese objetivo y lo realista que sea esa persona. Las hay, las que al final terminan siendo felices, que son conscientes de dónde están y a qué pueden aspirar y adaptan sus objetivos a esa realidad. Al final, tarde o temprano, consiguen su meta. En el camino, sin embargo, es posible que hayan sido excesivamente conservadores, que se hayan quedado cortos en la visión y terminen con el sabor agridulce que da la sensación de haberse conformado.

    Por otro lado, aunque menos, existen las personas que apuntan tan alto como la imaginación les permite. Sin importarles si aquello que buscan es realizable o persiguen un imposible. Estos son los que pueden terminar devorándose a sí mismos en un constante intento de seguir queriendo más.

    ¿Cuál es la mejor opción? Creo que como en todo el equilibrio. El punto medio entre no dejar de apuntar alto y apuntar a un sitio que podamos llegar algún día.

    Como bien reza la cita: «Apunta a la luna, si fallas terminarás llegando a las estrellas«; lo importante son dos cosas: apuntar a la luna y saber disfrutar si se termina llegando a las estrellas.

    Pero no es una tarea fácil y siempre tendremos la sensación de que, o bien nos hemos quedado cortos en el tiro o bien nos hemos pasado toda la vida persiguiendo al sol. 

    #Music: The Wanted – Chasing the sun.

  • Bueno en mucho, genial en algo.

    Es un tema de debate que llevo teniendo ya bastantes días en el trabajo.

    He de reconocerlo: me gustan demasiadas cosas. Me gusta mucho el área tecnológica, el networking, la programación, el mundo del emprendimiento, la productividad. Pero también me gusta el diseño, la fotografía, el arte, la música. Considero que este mundo pone a nuestro alcance un gran número de posibilidades para aprender, formarnos, y convertirnos en mejores personas.

    ¿Cuál es el problema? 

    Obviamente, como en casi todo, el tiempo. Disponemos de un tiempo limitado para aprender, experimentar y mejorar nuestros conocimientos. Es por eso que me surge la duda de qué es mejor: convertirse en una persona polifacética, con experiencia en muchas áreas, sabiendo manejarse bien en todas ellas pero sin ser especialmente bueno en ninguna o, por el contrario, especializarse en algo hasta el extremo de ser de los mejores en eso.

    Supongo que habrá opiniones para todo.

    Yo, por mi forma de ser, no puedo evitar decantarme por la primera opción: me gusta probarlo todo, me gusta entender el núcleo de una red de comunicaciones tanto como poder tocar la partitura de Juego de Tronos. Me gusta tanto ser capaz de programar una página web como sentirme orgulloso de la calidad artística de alguna fotografía tomada.

    ¿Y vosotros? ¿Qué opináis?