Categoría: Cultura

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  • Reseña: El Sol desnudo – Isaac Asimov

    Reseña: El Sol desnudo – Isaac Asimov

    Siguiendo con la saga de los Robots de Isaac Asimov que empecé a principios de año esta semana me he terminado «El Sol desnudo», que viene a ser el tercer libro de esta colección.

    A pesar de mantener la estructura de corte policíaco que comenzó en Bóvedas de Acero con el terrestre Elijah (Elías en la traducción que leí) Bailey junto con el auroriano R. Daneel Olivaw como protagonistas, las diferencias entre ambos libros son notables.

    Si bien en el primero nos encontramos con una historia ambientada por completo en la Tierra que le sirve a Asimov para presentárnosla y centrar temporalmente la historia, en «El Sol desnudo» empezamos a conocer mucho más de los progresos de la humanidad, de su colonización planetaria y, sobretodo, de las divergencias socioculturales que se producen entre planetas hasta el punto de desarrollarse modelos económicos e incluso ecosistemas completos totalmente diferentes.

    Lo cierto es que además de la interesante historia de misterio que comienza, como casi todas, con un asesinato sin resolver, El Sol desnudo pone encima de la mesa un escenario posible donde la humanidad deja de vivir en un solo mundo. 

    Resulta tremendamente interesante analizar desde la óptica de Asimov las posibles consecuencias de esta colonización planetaria, enfrentándolas con las que produjo la colonización europea. Choques culturales, sociedades divergentes, miedos irracionales ante un profundo desconocimiento de seres que son semejantes pero que proceden de lugares distintos, etc.

    Y con todo esto, de fondo, una pregunta se repite constantemente: ¿existen modelos de conducta social alternativos al nuestro? ¿son viables? Asimov, por boca de los nativos de cada lugar, dará los argumentos necesarios para plantear el debate.

    En definitiva, El Sol desnudo es una historia de misterio con una excelente ambientación que te plantea dudas acerca de la condición humana y su desarrollo a lo largo del tiempo.

    Nota: 7.5/10

  • Trailer: El Séptimo Hijo

    http://youtu.be/qRyUYtwc8T8

    Legendary Pictures es bastante aficionada a producir películas de corte épico/fantasioso, no en vano tiene en su haber títulos como: The Dark Kinght (2008), Inception (2010), Watchmen (2009) o las dos versiones de los titanes, Furia de Titanes (2010) e Ira de Titanes (2012).

    En enero de 2014 nos llegará protagonizada por Jeff Bridges (El Gran Lebowsky, Tron) esta adaptación de las novelas de Joseph Delaney de la saga The Wardstone Chronicles. En concreto esta película se basa en el primero de los libros: The Spook’s Aprrentice.

    Es difícil, con tanta película épica que lleva Hollywood metiéndonos en las salas en los últimos años predecir el nivel de esta nueva propuesta cinematográfica.

    A tenor de lo que se ve en el trailer tiene buena pinta; mezclando magia, épica, batallas y fantasía y está claro que la presencia de Bridges o de Juliane Moore aseguran ciertos mínimos interpretativos. Si además también tenemos a Kit Harington (Jon Nieve para los fans de JdT) entre el los actores podemos albergar ciertas esperanzas de encontrarnos con un producto medianamente decente.

    Falta que no dure tres horas y media, sea una adaptación aceptable y acabes con ganas de más.

    Por de pronto ya he añadido las novelas a mi lista de próximas lecturas.

     

  • Análisis: Uncharted 3 – La traición de Drake.

    Análisis: Uncharted 3 – La traición de Drake.

    Es hablar de Naughty Dog y Sony y que los pelos se te pongan como escarpias.

    Cuando hace ya unos cuantos largos meses vi por primera vez el teaser trailer de Uncharted 3 supe que tarde o temprano caería en mis manos (y en mis mandos).

    Fue con Uncharted 2 con el que tuve el placer de iniciar mi andadura como PS3-gamer y la verdad es que no pudo ser mejor el estreno. Fue la experiencia más cercana a «jugar una película» que jamás he conseguido tener.

    Con Uncharted 3 hay más de lo mismo. Tal vez en algunos aspectos técnicos ligeramente mejor, pero más de lo mismo. Lo cual es bueno. ¡Qué digo bueno! ¡¡ Buenísimo !! Es una auténtica gozada: cada plano, cada giro argumental, cada escena de aventuras te sumerge de lleno en una travesía en busca de secretos y diversión.

    La historia vuelve a llevarnos tras las pistas de una oculta ciudad milenaria que esconde tras de sí un poder inimaginable, esta vez en el desierto, siguiendo los pasos del que dice nuestro protagonista es su antepasado: Sir Francis Drake.

    Calidad técnica impecable. Argumento trabajado y muy logrado. Jugabilidad que en algunos momentos roza la perfección. Horas de diversión que nos permiten alargarlas con un modo online evolucionado con respecto al de su versión anterior.

    En definitiva estamos hablando de uno de los mejores juegos para PS3.

    Sólo de pensar en «The Last of Us» me pongo malo.

    https://www.youtube.com/watch?v=snrhm3BW7CI

    «Todos los hombres sueñan, pero no del mismo modo. Los que sueñan de noche en los polvorientos recovecos de su espíritu, se despiertan al día siguiente para encontrar que todo era vanidad. Mas los soñadores diurnos son peligrosos, porque pueden vivir su sueño con los ojos abiertos a fin de hacerlo posible.»

  • El hombre de acero que no termina de ser Superman

    El hombre de acero que no termina de ser Superman

    blog_superman

    Hay algo peor que una mala película y es una película que tiene todos los ingredientes para ser buena y, pese a eso, no lo consigue ser.

    Cuando al ir a preparar la receta mágica del éxito te encuentras que tienes:

    A Russell Crowe interpretando magistralmente a Jor-El, el padre biológico del protagonista.

    A Kevin Costner haciendo más de lo mismo en el papel de Jonathan Kent.

    A un menos conocido pero no falto de talento Henry Cavill encajando como un guante en el traje de Superman.

    Una historia con la magia implícita de tratar sobre el super héroe por antonomasia.

    Hans Zimmer, ese genio, encargado de ambientar musicalmente la obra.

    Zack Snyder, el hombre que revolucionó el cine de acción con su recreación de la batalla de las Termópilas en 300, como director y a Christopher Nolan, que nos regaló a todos esa maravilla cinematográfica en forma de trilogía sobre Batman, como productor.

    Y aún con todo esto, El Hombre de Acero (Man of Steel) decepciona.

    ¿Por qué?

    La respuesta es sencilla: porque a la película le sobran cerca de 50 minutos de metraje. Nada más. Nada menos. Snyder se pierde en demasiadas ocasiones en una orgía de explosiones descomunales e imágenes impactantes y te obliga a desconectar de lo que verdaderamente importa: el dilema moral del héroe.

    Porque al igual que en el Caballero Oscuro, en Man of Steel, aunque enterrado entre escombros de edificios hechos por ordenador, aparece titubeando el proceso de maduración que sufre el joven Clark. Os recomiendo enérgicamente que os leáis de cabo a rabo el artículo que publicaba Pedro Torrijos en JotDown.es titulado «Superman y la necesidad de la fe». 

    Superman, el superhéroe, es mucho más que kilos de músculo y la capacidad de volar. Es un ser extraño en un mundo que le es ajeno. Rodeado de gente con la que no comparte herencia. Que lo aborrece, que le teme, que le envidia, que le odia. Y que pese a todo, él se empeña en salvar.

    Un Jesucristo, salvando las obvias distancias, en forma de ser divino llegado de los cielos.

    Toda esa lucha interna, esa indecisión, esa pérdida de identidad, aparece magistralmente en varias escenas de la película de Snyder. Luego ya llegan los malos y se dedican a destruir cosas sin parar. Minutos y minutos que no aportan nada a la historia, que se recrean en la capacidad técnica de los estudios gráficos pero que no añaden matices al protagonista en su camino hacia convertirse en la luz que guíe a la humanidad. 

    Por eso el sabor que me ha dejado esta película es a partes iguales de tristeza y de esperanza.

    Tristeza por percibir que podría haberse convertido en una grandísima película de no ser por el guión y, al menos desde mi punto de vista, por una errónea selección del villano de esta primera entrega.

    Esperanza porque pese a todo hay tiempo para rectificar. Batman Begins no fue ni de lejos un exitazo ni la mejor de las tres películas de Nolan. Confiemos en que lo que esté por llegar en lo que al kriptoniano más famoso de los cómics se refiere supere a esta primera entrega.

  • Primeras impresiones de las Next-gen.

    Aún inmersos en plena vorágine tras las presentaciones durante el E3 de Sony y Microsoft de sus dos nuevas plataformas creo que es un buen momento, aún sin conocer demasiado sobre ellas, para realizar un primer análisis de lo que ha resultado esta puesta de largo de los dos sistemas.

    La tecnología.

    Por un lado tenemos a Sony con la cuarta versión de su Playstation. Entre las características técnicas que han salido a la luz cabe reseñar su procesador 8 núcleos, 8 GB de memoria RAM GDDR5, AMD Radeon GPU y conexiones GigabitEthernet y WiFi n.

    Sony Playstation 4

    Por otro, Microsoft presentó su Xbox One con un procesador de 8 núcleos (aunque montado sobre 2 quad-cores), 8 GB de memoria RAM DDR3, siendo disponibles sólo 5GB para juegos y una AMD Radeon para procesar los gráficos, siendo Kinect una parte integrante más del sistema.

    Microsoft Xbox One

    Como podéis ver ambas tienen, sobre el papel, unas características técnicas similares, que consiguen actualizar las plataformas dedicadas a los videojuegos a la tecnología más novedosa de la que ya disfrutan muchos jugadores en plataformas PC/MAC.

    Sin embargo, tras el E3, ha habido una clara vencedora. ¿Quién y por qué?

    Primera toma de contacto: objetivos diferentes.

    Cuando ves un poco hacia donde se mueven los dos gigantes del ocio electrónico puedes percibir que existe cierta diferenciación en el rumbo que ha tomado cada uno. Si bien Sony ha apostado muy fuerte por un sistema potente y con unas condiciones de juego muy interesantes con la intención de llevarse de calle el mercado de los hardcore gamers, Microsoft, tal vez pensando en Apple e incluso en Google, busca hacerse con parte del nicho de los usuarios de media centers.

    Que nadie se equivoque, PS4 va a ser un estupendo media center, pero Xbox One, con Kinect, va a intentar convertirse en la referencia de los salones norteamericanos y del resto del mundo.

    Sólo eso puede explicar decisiones tan absurdas como obligar a permanecer conectado al menos cada 24 horas a internet para poder hacer uso de los juegos o las limitaciones que presenta la consola para el intercambio de juegos.

    ¿Por qué Sony se ha llevado el gato al agua?

    Básicamente porque ha presentado lo que la gente esperaba: una videoconsola potente y dedicada a hacer lo que la gente querrá que haga. Playstation 4 tiene muy buena pinta, presenta unas características impresionantes y Sony parece dispuesta a complacer a sus clientes. Microsoft en cambio ha presentado un dispositivo con muchas limitaciones autoimpuestas (las ya comentadas y algunas más), pero ha enfatizado mucho en su visión de sistema de reproducción de contenidos, sobretodo online.

    Teniendo en cuenta que el E3 es un evento diseñado y hecho para jugones, estaba claro que con estos ingredientes Xbox One iba a recibir palos por todos lados, como así ha sido, haciendo que PS4 se postule como futurible éxito para cuando salga a finales de 2013.

    Pero cuidado, dudo mucho que Microsoft haya dicho su última palabra por lo que a su Xbox One se refiere: nos queda por descubrir su estrategia de mercado, esa que ha sabido ocultar muy bien en este E3 y que probablemente la prepare para la futura lucha contra los sistemas integrados en las Smart TV y los dispositivos media center Apple TV y el posible Google TV.

  • Reseña: Inferno.

    Reseña: Inferno.

    blog_inferno

    Hablar de Dan Brown es sin duda hablar de El Código Da Vinci, obra por la que se hizo mundialmente conocido y que le catapultó al éxito convirtiendo su libro en un best-seller casi nada más publicarlo.

    Recuerdo que lo leí casi devorándolo. Esa mezcla de misterio, intriga, conspiración y, sobretodo, historia y simbología, hicieron de su lectura una auténtica delicia.

    Lo recuerdo con bastante buen sabor de boca.

    Luego llegó Ángeles y Demonios, aunque era previo, y El Símbolo Perdido. Y la cosa empezó a flojear. Dan Brown había dado con una fórmula que le aseguraba el éxito y decidió exprimirla repitiendo exactamente el mismo patrón en todas sus obras.

    Hace unos meses llegó Inferno. Y la mera idea de una novela cuyo eje central era la Divina Comedia de Dante y que se desarrollaba en Florencia me hizo albergar la esperanza de un resurgir de Dan Brown. Pobre de mí.

    Inferno es más de lo mismo, pero peor. Si en El Código Da Vinci una trama oculta en la historia parecía ir desarrollándose con los siglos, envuelta en el misterio de sectas ocultas y grandes acontecimientos, apareciendo de forma suave y creíble a lo largo de la narración, en Inferno todo es atropellado. Es un argumento predecible, pese a sus inverosímiles constantes giros de argumento. Sabes lo que va a suceder dos o tres capítulos antes de que suceda aunque Brown intente sin éxito aumentar la intriga en cada final de capítulo. Pero lo peor es la sensación de que el escritor se ha dedicado a investigar un poco por aquí, otro poco por allá, a decidir dos o tres localizaciones con impresionantes elementos artísticos y como quien no quiere la cosa, lo ha conectado todo de una forma tan basta que a veces hasta he tenido que parar de leer.

    Resulta hasta cansino ese afán por describir la grandiosidad del Duomo de Florencia, del Palazzo Vecchio o su catedral por esa forma tan poco natural de hacerlo: en medio de la acción trepidante el protagonista se para a admirar la cúpula de Brunelleschi o el Baptisterio de Florencia.

    Por lo que respecta al argumento en sí, de innovar, lo justo. Un científico loco que al parecer quiere cargarse a la humanidad, una oculta corporación con poder en todo el mundo, la Organización Mundial de la Salud, criminales a sueldo tratando de matar al protagonista y el protagonista que lo sabe todo justo en el momento adecuado. Ella que aparece de la nada, guapísima, con un pasado turbio que la pretende hacer más interesante. Muy de película. Muy preparado para una posible (y casi segura) adaptación cinematográfica.

    Es un Indiana Jones que se ha hecho mayor y que el paso del tiempo no le ha sentado bien. Y para Indiana Jones moderno yo me sigo quedando con Nathan Drake.

    Lo peor, sin lugar a dudas, que te sablen más de 20 euros por una cosa así. Y que esté por todas partes inundando todas las estanterías de los centros comerciales y de las librerías.

    Que no, señor Brown, que o cambia de patrón o me niego a darle otra oportunidad.

  • Cinco canciones de Mayo (III)

    Ya ha llegado Junio y esto significa que el Verano está cada vez más cerca. Pero no podemos despedirnos de esta Primavera 2013 sin una banda sonora a la altura.

    #1 Pentatonix and Lindsey Stirling – Radioactive (Imagine Dragons Cover)

    Ya recomendé la original el mes pasado pero este mes he descubierto esta auténtica joya. La considero una obra de arte musical y visual. El clip no tiene desperdicio alguno con esa estética post-apocalíptica a lo Madmax. Todo su conjunto es sublime.

    #2 Parov Stelar – Booty Swing

    Este mes ha venido marcado por ese ambiente a los años 20 de la mano del Gran Gatsby. Con esta canción mezclas un poco de los dos mundos y lo haces con un ritmo que motiva. Ideal para levantarse de la cama con ganas de comerse el mundo.

    #3 Lorena McKenitt – Skellig

    Por decir alguna porque prácticamente todas las canciones de esta mujer son una delicia para los sentidos. La he descubierto gracias a Inferno (el de Dan Brown) y ya por ello ha merecido la pena su lectura. Sencillamente magia hecha música.

    http://www.youtube.com/watch?v=Or7vQVyBkCI

    #4 DJ Valdi, Kato Jimenez & Jesús Sánchez – Wanna Dance (ft Mey Green)

    No podía faltar el tema motivador para hacer ejercicio del mes. Y además promocionando la marca España. Me sobra a Pablo Motos en el videoclip pero cuando se oye ese «GO» hay ganas de llegar más lejos, saltar más alto, correr más rápido.

    #5  Pablo López – Vi

    Reconozco que de no ser por mi hermano no conocería a este malagueño (OT 2008) pero el tema me gustó desde la primera vez que lo escuché y me transmite muy buenas sensaciones.

    #BONUS TRACK. Chande – Diselo

    Esto ya a parte, ya os digo yo que este Verano, lo peta.

    http://www.youtube.com/watch?v=QXqGSo1t6E4

  • El Gran Gatsby

    El Gran Gatsby

    Hay determinados elementos que guardan especial relevancia en la memoria de uno aún sin entender muy bien por qué.

    Uno de esos elementos para mí es «El Gran Gatsby«. Recuerdo una cinta VHS en la estantería con el rótulo escrito por mi padre. Creo que era la primera de las adaptaciones, de 1949, en blanco y negro. Recuerdo también el libro, en inglés, haciéndole compañía a «El Guardián entre el centeno» y que aparecía de repente en una de esas veces que me daba por buscar algún libro en la biblioteca. Supongo que sería el tiempo en que mi padre estudiaba Literatura Norteamericana y, desde entonces, ese título, ese nombre, Gatsby, me ha sonado a viejo conocido, aún sin conocerlo.

    Con la nueva adaptación cinematográfica de la novela de Scott Fitzgerald a cargo de Baz Luhrman tuve la excusa perfecta para sumergirme en el mundo de Jay Gatsby y lo que descubrí me gustó. Pero empecemos por el principio.

    La historia

    El Gran Gatsby (The Great Gatsby, F. Scott Fitzgerald, 1925) es un retrato de la opulencia económica de los años 20 en la costa este de los EE.UU. La bolsa había comenzado a dar sus frutos e ingentes cantidades de soñadores llegaban a Wall Street buscando fortuna. Entre ellos un joven e inocente Nick Carraway, el narrador de la historia. Se trata de un momento de convivencia entre las clases altas de la aristocracia americana y los nuevos ricos. Es además la época de la «Ley Seca». Una etapa de desenfreno, de ríos de alcohol fabricado en algún garaje y de libertinaje.

    Jay Gatsby es un hombre hecho a sí mismo que aparece de la nada en el firmamento neoyorkino. Nadie conoce su pasado, nadie entiende más allá de lo que la fachada de su imponente mansión muestra, pero da lo mismo: ofrece las mejores fiestas fin de semana tras fin de semana y eso, en los años 20, es lo que importa.

    Sin embargo por azares del destino un joven corredor de bolsa, nuestro narrador, Nick Carraway, comienza a vivir en una pequeña y destartalada casita que linda con la mansión de Gatsby. A partir de ahí dará comienzo una amistad que durará el resto de sus vidas.

    Una historia de amor, de traición, de anhelos y de recuerdos de un pasado que jamás volverá son las notas musicales de esta melodía con ritmo de Jazz

    La novela

    Portada del libro.

    Lo primero que hice, obviamente, fue leerme la novela.

    Se trata de una novela intensa, corta pero completa y que no te deja indiferente al terminarla. A veces resulta inconexa y desconcertante, otras veces profunda, en algunos momentos adolece de cierta pausa pero que recupera con partes de un ritmo condenadamente endiablado.

    Y es que más allá del amor y la traición, hay dos sensaciones que quedan como flotando en el aire justo en instante en el que terminas la novela: por un lado lo efímero de la fama, del dinero y del poder, elementos vacíos por ellos mismos que se desvanecen en el aire al menor giro inesperado de los acontecimientos, por otro, la tendencia tan humana a aferrarnos a un pasado que no existe pero que hemos idealizado hasta tal punto en nuestro interior que somos capaces de luchar contra imposibles por él.

    Primera película: El Gran Gatsby (1974) – Jack Clayton

    Redford y Farrow en una escena de El Gran Gatsby

    Con la novela ya terminada lo siguiente fue ver una de las adaptaciones cinematográficas. En esta película, rodada en 1974 y protagonizada por dos miuras del celuloide: Robert Redford y Mía Farrow, partía con la desventaja de que soy carne de 1080p y las películas previas a los 80 (y algunas de esta década también) me cuesta mucho digerirlas.

    No obstante, como adaptación pasa con nota la prueba. Se ciñe con bastante soltura a la novela de Fitzgerald y la elección del casting es bastante acertada.

    Como película sin embargo, se queda bastante corta. Es plana, en muchos momentos hasta aburrida, el hilo conductor a veces resulta atropellado, saltándose momentos que son importantes para luego extenderse hasta el tedio en otras escenas de menor relevancia para la historia.

    Al joven Redford, más ahora mirándolo con la perspectiva de Dicaprio, no le encaja el papel de Gatsby. Es un galán, de eso no hay duda, pero de esa mezcla de inocencia con despiadada sed de poder no hay ni rastro. No transmite esa lucha interior que sufre Gatsby a lo largo de su triste historia ni su mirada nos cuenta la melancolía de los días que ya no volverán.

    Mía Farrow, en cambio, hace un papel decente. Tampoco es que el papel de la vacía Daisy Buchanan requiera un esfuerzo artístico considerable pero representa muy bien esa idiotez regada con el oro de la riqueza.

    El resto del elenco también está bien. Especial mención para mí tiene George Wilson (Scott Wilson), el abuelo de The Walking Dead, que encaja casi a la perfección en la imagen de pobre infeliz y desgraciado que interpreta.

    Segunda película: El Gran Gatsby (2013) – Baz Luhrmann

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    Escena de El Gran Gatsby 2013

    Por último le ha tocado el turno a la reciente estrenada versión de Luhrman. Cuando ves en el trailer que este señor ha dirigido «Romeo y Julieta» y «Moulin Rouge» te haces una idea de que lo que vas a ver se desvía de lo convencional.

    Y así puede parecer por el juego de fuegos de artificio que usa en la primera parte de la película. Pero se trata de un espejismo. Este sí que es El Gran Gatsby. 

    Para empezar Leonardo Dicaprio está, como últimamente en todo lo que le da por hacer, inmenso. Borda el papel. Él se cree a Jay Gatsby. A diferencia de Robert Redford, Dicaprio te enseña esa debilidad oculta en casi cada plano, con cada mirada. Sientes la necesidad de creer en su fachada de hombre por encima del bien y del mal pero no te lo terminas de creer del todo. Caes en el encantamiento que se construye sin entender por qué y para qué lo hace.

    Tobey Maguire hace de Nick Carraway, el narrador y espectador de toda la acción, y no destaca especialmente, ni para bien ni para mal. Quizá alguien debería decirle que hay determinadas muecas que son innecesarias, pero no estorban en exceso, aunque para mi a ese actor el papel de Peter Parker le ha marcado demasiado.

    Joe Edgerton interpreta al marido de Daisy, Tom Buchanan y es otro acierto enorme en la elección y posterior caracterización: es el vivo retrato del Buchanan de Fitzgerald.

    Carey Mulligan fue la escogida para hacer de Daisy y, al igual que Mia Farrow, cumple. Y sé que cumple porque al acabar la película tengo la misma sensación, que no desvelaré, hacia ella que cuando terminé la novela.

    Mucho se ha criticado a la película por la especial escenografía que le ha impreso Luhrmann, pero obviando lo innecesario de usar música rap en una historia ambientada en los años 20 y algunas escenas más propias del próximo videoclip de Rihanna que de una fiesta alocada a ritmo de Jazz, la realidad es que a mí me ha transmitido perfectamente esa idea del derroche desenfrenado que se vivió en esa época y que se terminó de golpe con la caída del 29. El montaje además, hace que la película no pierda ritmo donde su antecesora lo hace estrepitosamente.

    Lo reconozco, me ha gustado bastante. 

    Lo mejor: Leonardo Dicaprio.

    Lo peor: Alguna de las canciones de su banda sonora.

    Nota: 8/10

    Y una cosa más: Lana del Rey en la banda sonora. Pura magia.

  • Primeras impresiones: Street Fighter IV arcade edition.

    Primeras impresiones: Street Fighter IV arcade edition.

    Ayer, por poco menos de 7,5€ me hice con la copia digital de la última versión del famoso juego de lucha 1vs1 de Capcom: Super Street Fighter IV – Arcade Edition. 

    Lo primero que he probado ha sido el modo versus, sin entrar al modo online ni al modo arcade y las sensaciones han sido bastante satisfactorias.

    La IA de este modo no tiene pinta de ser una auténtica maravilla y no espero mucho más en el modo arcade aunque quizá me lleve una grata sorpresa.

    Gráficamente se desenvuelve con mucha soltura en la PS3 pero sin renunciar en absoluto a la esencia del juego que se hizo famoso en las máquinas recreativas con los menús y los mensajes muy al estilo noventero. 

    La cantidad de personajes que puedes elegir es sinceramente impresionante pero yo he optado por los clásicos y he probado a mis queridos Ryu y Ken y a Blanka (con la que he terminado palmando contra la máquina), pero ahí tenéis al fornido Guile, al místico de Dhalsim, a la bella Chun-Li, etc.

    En cuanto a la jugabilidad todavía sigo sin ser capaz de explicarme cómo me salen los hadokens una vez sí y otra no, y no veo muy clara la integración con el joystick pero en cuanto le coja el truco al asunto me voy a poner a repartir manduca como si no hubiera mañana.

    Qué queréis que os diga, por menos de 10 euros tener disponible un juego de estas características que te permite echarte una risas con los amigos una tarde o liberar tensiones a las 3 de la mañana a base de bien es una opción realmente interesante.

    Podéis haceros con él desde la Playstation Store. 

  • Reseña: La colina de Watership

    Reseña: La colina de Watership

    Y de repente sucede: encuentras una joya.

    Cuando empecé a leer La colina de Watership, de Richard Adams, lo hice con serios reparos. Sí, había leído críticas buenas, diría que más que buenas acerca de esta novela de fantasía, pero se trataba de una especie de fábula protagonizada por conejos. ¡Por conejos! ¿Que se podía esperar de algo así?

    Pero va y resulta que lo que obtienes es sencillamente magia. Magia en forma de una historia épica donde cada uno de sus personajes está envuelto en un halo que lo hace irrepetible y que te obliga a cogerle cariño casi desde el mismo instante en el que entra en escena. Magia en cada una de las historias y leyendas que se entremezclan en la acción y que dotan al conjunto de la novela de una solidez y una profundidad que impresiona.

    Narrada con una fluidez que hacía tiempo que no encontraba, Richard Adams nos plantea una brillante epopeya a la altura de las novelas de referencia y la adapta magistralmente al mundo de los conejos.

    Imagina por un instante una realidad donde estos pequeños y adorables animales fueran capaces de comunicarse, de establecer vínculos, de soñar con una vida mejor.

    En esa realidad vive Quinto con su hermano Avellano en las faldas de una imponente madriguera cuando una terrible visión asalta sus sueños. Éste decide que han de huir sin mirar hacia atrás y dirigirse hacia las lejanas colinas. Y así comienza el relato de su fantástico viaje.

    La colina de Watership es un más que una historia, es un canto a la amistad, al destino, a la superación. Es un viaje hacia lo desconocido, el viaje del crecimiento interior.

    Lo único malo de esta novela es que se termine.

    Imperdible.

    Nota: 9.5/10